Hasta el viernes por la noche, el futuro de Sinaloa se discutía en el Distrito Federal. Integrantes del CEN del PRI valoraban la situación de su partido en esta entidad, donde la contienda interna está poniendo en serio riesgo la posibilidad de triunfo en las elecciones del próximo 5 de julio. Si no era suficiente la guerra que se ha desatado en el PRI, uno de los contendientes, el senador Mario López Valdez, endureció su discurso al declarar al diario Reforma que estaba dispuesto a irse del PRI si el partido no lo valoraba. Esto significó un cambio de lenguaje y de actitud; no fue ya de sometimiento, como se había venido expresando, sino de reto, de advertencia:
“Espero —dijo— que mi partido tome una decisión con lógica electoral. Lo que he dicho es que cuando Dios cierra una puerta, se abre otra, y yo soy un creyente”.
“Pido a mi partido que valore porque si no me da la oportunidad de participar me deja en una posición muy incómoda”.
Pero hay que ver esto con objetividad. Las expresiones de Malova se inscriben en una lógica de presión a las estructuras del PRI con el fin de llegar mejor posicionado al momento en que tenga que tomar una decisión. López Valdez sabe que una actitud pasiva no le sirve de nada, menos ante sus seguidores, que, al interior del PRI, son cada vez menos, no más, como muchos pregonan. En todo caso, Malova parece haberse dado cuenta que el acto del sábado 23 de enero no fue suficiente y ahora ha decidido darle vueltas a la tuerca.
No le queda mucho tiempo. El sistema priista ha estado aprovechando su indefinición para presionar sobre su estructura y ha logrado que muchos de los que simpatizaban con el mochitense, ahora estén haciendo trabajo para favorecer a Jesús Vizcarra. Funcionarios públicos, cuadros medios, líderes sociales y militantes de base de todos los sectores que antes expresaban sus simpatías por Malova, han recibido presiones o dádivas del Gobierno —o las dos cosas— para alinearlos. Incluso muchos empresarios han recibido “consejos” amenazantes de que es mejor no pelearse con “el bueno”, porque se pueden acabar los apoyos. O simplemente que les van a cerrar las puertas de su mercado, que les van a bloquear proveedores, créditos, etcétera. “No me puedo mover —ha sido la respuesta de algunos—, estoy amenazado”.
El caso es que, poco a poco, la estructura priista le ha estado acotando los espacios al senador, al grado que, adentro del PRI, no le queda casi nada. Malova lo sabe, por eso ha iniciado pláticas con el PAN. Ya se habla de un primer acercamiento a nivel nacional —se supone que fue entre Juan Millán y el ex dirigente nacional del blanquiazul, Germán Martínez— y ahora el senador busca entrevistarse con los dirigentes locales, particularmente con Francisco Solano.
Pero no hay que ser ingenuos. Si Malova le habla a Solano y le dice que hay que platicar no significa que ya esté haciendo maletas en el PRI. No hay que olvidar que esta fue siempre la estrategia de Millán, solo que tomando al PRD como petate del muerto. Que no se emocionen los aprontados. Malova sigue haciendo su trabajo que es presionar al PRI, ahora con mensajes al CEN, única instancia que puede cambiar la decisión que ha tomado su partido en Sinaloa de que el candidato sea elegido en un consejo de delegados.
El PAN, por su parte, está tomando con mesura los coqueteos de López Valdez porque conocen su naturaleza. En todo caso, el trabajo de ambos, aspirante y partido, es medirse. Una cosa es cierta hasta ahora: el PAN no le está ofreciendo la candidatura a Malova y es muy remoto que lo haga mientras tenga otras opciones. Como contraparte, sería suicida para las aspiraciones de Malova dejar el PRI sin un compromiso previo y formal con el PAN, porque entonces podría quedarse como el perro de las dos tortas. En todo caso, si llegara a ventilarse la posibilidad de un compromiso así entre el PAN y el priista, las negociaciones llevarían varias semanas. Así que nadie se acelere.
Claro, los antecedentes de Oaxaca y Durango, donde frentes opositores están impulsando a ex priistas como candidatos, alimentan el entusiasmo por una alianza en Sinaloa encabezada por un ex priista, pero cada estado se cuece aparte, pues en cada entidad hay circunstancias distintas.
No hay que olvidar que los avances electorales del PRI ponen a este partido a un paso de Los Pinos, y que las victorias obtenidas por el tricolor en las pasadas elecciones federales tuvieron como antecedentes victorias en los estados en 2007 y 2008. Por ello el PAN irá por la mayor cantidad de gubernaturas en 2010. Saben muy bien que los gobernadores manejan los recursos y que estos son fundamentales para apuntalar triunfos electorales. En 10 de los estados que se disputarán este año gobierna el PRI, con mayoría en congresos locales y alcaldes mayoritariamente priistas, que, al final de cuentas, son la columna vertebral de la estructura electoral para cualquier partido en el poder.
Esa es la razón por la que el PAN esté metiendo debajo del colchón su mamotreto de dogmas y esté buscando alianzas hasta con un partido que, hasta ahora, no ha reconocido a Felipe Calderón como presidente de la República.
Pero Malova no es el Güero Rosas de Durango, ni el Gabino Cué de Oaxaca. Con los aliados que se carga, si Malova llegara a ganar la gubernatura por un frente opositor, significaría que el PRI saldría por una puerta y entraría por la otra. Y no es eso lo que el PAN está buscando.
Bola y cadena
POR EL LADO DEL PROCESO interno del PAN, una vez que Heriberto Félix se autodescartó, al partido solo le quedó como aspirante competitivo Manuel Clouthier Carrillo y el hijo del Maquío es un enigma porque nunca se sabe qué está pensando realmente. Nunca dice “la quiero”, pero tampoco dice que no. Y está esperando que Calderón le “limpie” Sinaloa de narcos y narcopolíticos, como si nada más fuera “enchíleme otra mi negra”. Y que el pueblo vaya a su casa con veladoras encendidas y le diga ¡sal Maquío, ven a salvarnos! Manuel Clouthier le sigue “midiendo el agua a los camotes”, pero en este proceso se ha peleado hasta con los integrantes del CEN, a los que no baja de güevones.
Humo negro
LE DIJO MALOVA A REFORMA cuando la reportera le preguntó sobre el narcotráfico: “Estoy limpio y todos los que estamos interesados en participar debiéramos estar en la misma condición”. Pero como dijo Julio Scherer: “Nadie regresa ileso del pasado”.
Sentido contrario
VIZCARRA SIEMPRE HA HECHO lo mismo; en 2003 hizo careadas de bingo y usó la base de datos del IFE para enviar cartas a los electores de manera anticipada. Siempre ha violado la Ley Electoral. Y nunca ha sido castigado. ¿Y el Consejo Estatal Electoral?
Indignación, más que alarma, es lo que causa el ataque que un grupo armado realizó contra las instalaciones del diario Noroeste la madrugada del mismo día en que el presidente Felipe Calderón le hizo llegar al Congreso de la Unión su cuarto informe, que más bien tendría que ser una exclamación de perdón por los daños ocasionados a los mexicanos.
Después de que estalló la guerra en el corazón del cártel de Sinaloa, en el 2008, toda la entidad se convirtió en un campo de batalla entre las organizaciones criminales.
La Selección Mexicana de Futbol cayó esta noche de sábado en el Estadio Omnilife de Guadalajara, Jalisco, con marcador de 1-2 ante su similar de Ecuador.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.