>>La guerra entre cárteles disparó a 5.3 casos por día en una semana
Producto de la cruenta lucha que libran los cárteles de las drogas en Sinaloa por apoderarse de la plaza, se ha disparado en la entidad el número de “levantones” en una estrategia para acabar con rivales, y con ello regresó además el terror y la saña, como una expresión sanguinaria de las nuevas formas de operar sus “ajustes de cuentas” el crimen organizado.
Después de la muerte de Marcos Beltrán Leyva, el Barbas, ocurrida el 16 de diciembre de 2009 en Cuernavaca, Morelos, y a manos de elementos de la Marina, una serie de eventos sangrientos ha tenido lugar en Sinaloa, pero fue hasta el cierre de año cuando se desataron las ejecuciones, utilizando para ello el “levantón” como táctica más efectiva, ya que se ha convertido en sinónimo de muerte.
Ante la evidencia del repunte de este método de eliminación entre bandas rivales del narcotráfico y la falta de cifras oficiales, que en gran medida dependen de las denuncias de hechos, Ríodoce hurgó en los archivos policiacos de publicaciones periodísticas y se pudo estimar que en una semana, la que va del 30 de diciembre de 2009 al 7 de enero del 2010, al menos 43 personas fueron víctimas de esta acción criminal.
El saldo de la semana de terror que se ha vivido en Sinaloa indica que en cinco casos los sicarios fallaron porque “se equivocaron”, incluido uno que se les escapó en el interior de su propio domicilio; pero del resto, al menos 26 muertes han sido confirmadas al cierre de esta edición, entre ellas la de un descuartizado, tres calcinados, dos colgados de un puente, y tres más que fueron ejecutados al resistirse a ser “levantados”. Hasta el momento, al menos doce personas reportadas privadas de su libertad no aparecen.
La jornada sangrienta
Todo empezó la mañana del 30 de diciembre de 2009 en Culiacán con el “levantón” de Miguel Ángel Torres Carrillo y su esposa, que una hora después fue liberada. Él es hijo de Leticia Carrillo, gerente del grupo de radio Acir en Culiacán, quien acudió ante el gobernador Jesús Aguilar Padilla para que interviniera en el caso y pidió a los medios de comunicación no publicar nada porque tenía la esperanza de encontrarlo con vida. La mañana del viernes 8 de enero, el cuerpo del joven apareció con la marca del crimen organizado: atado de pies y manos, muerto a balazos a la orilla de un canal. Ese mismo día de diciembre, Roberto Carlos Guerrero e Iver García Valenzuela también fueron “levantados” en la colonia Rafael Buelna de Culiacán, pero fueron liberados.
Por la tarde, en Los Mochis, el periodista José Luis Romero, del noticiario de radio Línea Directa, fue privado de su libertad cuando estaba cerca de su casa. Unos encapuchados vestidos de negro lo subieron a la fuerza a un vehículo. El operativo que se montó fue infructuoso. Sus familiares denunciaron ante el Ministerio Público, según confirmó Alfonso Acuña Delgado, del Departamento de Averiguaciones Previas de la Subprocuraduría de Justicia Regional de la Zona Norte. Después se supo que con él también fue levantado un civil, el ex militar Lorenzo Patiño. No se sabe nada de ellos.
Esa madrugada, y en la misma ciudad, dos jóvenes fueron colgados del puente a desnivel de la carretera Internacional México 15 y bulevar Macario Gaxiola. El reporte indica que los levantaron, los torturaron y los colgaron vivos para después darles el tiro de gracia, y eso lo hicieron ante una cámara de videovigilancia. Un mensaje decía: “La plaza ya tiene dueño, no se enreden put… esto les va a pasar a los que están apoyando en contra. Atte. ‘La Mochomera’”. Uno de ellos era el cantante norteño Elio Alahín Hurtado Quiñónez, mejor conocido como El Palomo de Sinaloa. Este joven había sido levantado desde el 26 de diciembre junto con Indelesio Hernández Quiñónez, pero no se ha confirmado que se trate del otro colgado.
También el 30 de diciembre, en el municipio de Sinaloa, fue ejecutado el ex regidor del PAN, Salomé Zavala Castro. El también comisariado ejidal de Aguacaliente de Cebada había sido levantado de su domicilio la noche del martes 29 de diciembre.
Al día siguiente, el 31 de diciembre, en un camino vecinal cercano a la sindicatura de Potrerillos, municipio de Rosario, fue asesinado Julio César García Pérez. Tenía el tiro de gracia y se reportó que había sido levantado.
Esa misma mañana, pero en la ciudad de Guamúchil, Salvador Alvarado, tres personas fueron asesinadas en dos hechos aparte. Dos cuerpos aparecieron calcinados en una camioneta cerca del poblado Gabriel Leyva Velásquez y por lo mismo no fueron identificados, mientras que un hombre ejecutado fue encontrado a kilómetro y medio de la carretera Internacional México 15. Cerca de él apareció una identificación militar a nombre de Felizardo Higuera Avilés. De estos casos solo se deduce que pudieron haber sido levantados para su ejecución.
El 2 de enero, tres jóvenes de San Ignacio fueron levantados en la sindicatura de Piaxtla de Abajo. Se desconoce aún el paradero de Omar Noriega Barraza, Felipe de Jesús García Barraza y su novia.
El 3 de enero de 2010, Julio César Ortiz Araujo fue levantado, lo torturaron y ejecutaron a balazos en una parcela del ejido Canán, en la sindicatura de Costa Rica. Estaba amarrado de los pies con cinta canela y tenía un mensaje: “Esto les pasa… chiquito hermoso”.
Ese mismo día, Jesús Alberto Herrera Rodríguez, vecino de la colonia Francisco Villa de Mazatlán, fue encontrado muerto en Concordia. Estaba cerca del poblado Malpica, amarrado de manos y pies con cinta y una cuerda.
El lunes 4 un comando intentó levantar a Luis Ignacio Ayala, el Chicote, pícher ligamayorista que juega para Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico. Al principio se dijo que lo esposaron y que el propio pelotero había manifestado que los sujetos se habían equivocado cuando se dieron cuenta de quién era. Días después, él mismo aclaró que había sido intento de robo y no presentó denuncia. Lo cierto es que testigos hablan de que fueron 15 encapuchados los que irrumpieron en su casa en el ejido 9 de Diciembre, en Ahome, y se desistieron del levantón al recibir el informe de que el Ejército y un grupo policiaco se dirigían al rescate del deportista. “Me trataron bien a mí y a mi familia. Me dejaron cuando supieron quién era yo, me dijeron que se confundieron”, había declarado el Chicote.
Ese mismo día, también por equivocación, Eduardo Ayala Félix fue levantado en Culiacán por un grupo de encapuchados. Se dieron cuenta que no era al que buscaban y lo liberaron.
En Los Mochis levantaron frente a su domicilio en el infonavit Las Arboledas a Pedro Damián López Valenzuela. El 6 de enero apareció ejecutado en la orilla de un dren y con un mensaje en un cartón: “Ya no vuelvo a robar Ja Ja Ja”. Fue el mismo lunes cuando un comando de encapuchados y vestidos de negro levantaron a dos personas frente a un centro comercial de esa misma ciudad; los perseguían y los sometieron ante la mirada atónita de transeúntes. De estos tampoco se supo más.
El martes 5 de enero fueron localizados dos ejecutados en el dren Huizachito, en la sindicatura Villa Adolfo López Mateos, El Tamarindo, en Culiacán. Se desconocen identidades. Estaban esposados.
Ese mismo día se encontró el cuerpo del joven Luis Miguel Báez Piña. Había sido levantado de una fiesta en su casa, en la colonia Buena Vista de Culiacán. La misma marca se encontró en la escena del crimen: manos atadas con cable, piernas sujetas con mecate, casquillos de potentes fusiles y el tiro de gracia.
En Los Mochis, ese día el joven Raúl Galaviz Manzanárez, apareció acribillado y con un mensaje en un camino de terracería. Había sido levantado un día antes cuando lavaba su vehículo en su casa. También se reportó el levantón de Julio César Sepúlveda Román y Félix Alejandro Godínez Zamora. Estaban con unas jovencitas cuando se los llevaron.
Mientras tanto en Culiacán, Juan Carlos Rangel Melgar fue ejecutado frente a su hijo en la colonia Benito Juárez, al resistirse a ser “levantado”. También se supo de la desaparición forzada de Ramiro Martínez García, vecino del fraccionamiento Santa Bárbara, hecho ocurrido en la carretera Culiacán-Eldorado a la altura del ejido El Realito.
Ese mismo martes en la capital del estado y a plena luz del día, un comando de al menos 40 sicarios atacó a los asistentes a un sepelio. Una versión señala que pretendían levantar a algunos deudos y que al resistirse optaron por la ejecución. Ahí murió María de Jesús Ramona Ortiz Araujo, quien era hermana de Julio César Ortiz Araujo, asesinado el 2 de enero. La otra víctima resultó ser Gabino Elenes Torres. Ante las especulaciones, el subprocurador de Justicia, Rolando Bon López, aclaró que “no hubo otros ‘levantones’”.
Y la jornada de ese día cerró con el caso de un joven vecino de la colonia López Mateos de Mazatlán que logró burlar a un grupo de sicarios que pretendían “levantarlo” en su casa. Al darse cuenta de la amenaza, esta persona decidió esconderse en una recámara. Los fallidos captores decidieron disparar en la sala y salir huyendo.
Para el miércoles 6 de de enero, también en Mazatlán, cerca del Aeropuerto Internacional Rafael Buelna, apareció asesinado Rogelio Rubén Garza Quintana, quien había sido “levantado” la noche del martes 5 en su casa, en el centro del puerto. Estaba golpeado y atado de las manos con los cordones de sus tenis.
Ese mismo día se descubrió un doble homicidio en el ejido 2 de Abril, en El Fuerte. Se trataba de dos jóvenes que fueron levantados en Los Mochis: Mario Alonso Arredondo Fierro y Juan Pablo Atienzo Amarillas. Sus cuerpos estaban cubiertos con sus ropas. Este caso se relacionó con el robo de un Tsuru blanco ocurrido el 30 de diciembre afuera del estadio Emilio Ibarra Almada.
En Culiacán un joven apareció ejecutado en la barda perimetral de La Primavera. Tenía disparos en el rostro y tórax. Se encontró una CURP a nombre de Miguel Cázarez Noriega. Estaba encobijado boca arriba y en el cuello tenía una bolsa negra de plástico con una soga. Sus manos estaban atadas.
La noche no resultó menos sangrienta. En Guamúchil levantaron al menor Samuel Adán Medina Rodríguez. Al día siguiente se encontró un cuerpo calcinado en una camioneta Cherokee que coincidía con la del muchacho. Estaba en la parte trasera y tenía un cuchillo atascado en un ojo.
En Culiacán, al finalizar un partido de beisbol de la serie de playoffs entre los Tomateros y los Venados de Mazatlán, dos vecinos de Navolato fueron levantados por un grupo armado. Se trata de Juan José Gutiérrez Pérez y Juan Carlos Gutiérrez.
Media hora después, pero en Los Mochis, apareció un contenedor tipo hielera con partes humanas en su interior y un narcomensaje. Poco después, aproximadamente a las 2.00 horas del jueves 7 de enero, se encontró otro recipiente que completaba el cuerpo de quien se dijo era Hugo Misael Hernández Ramírez. Además de descuartizarlo, le habían arrancado la piel del rostro y la cocieron en un balón de futbol. El mensaje decía: “Esto va a pasarles a todos los que están con Vicente Carrillo, Chuy y Nacho González, Chapo Isidro, ‘Geobanytito’ mapache Lizárraga, Juan Pablo Osuna Lizárraga y a los policías que están con estos. Feliz año, porque es el último”.
Horas más tarde aparecieron muertos en la misma ciudad dos jóvenes que fueron levantados la noche del martes. Arnoldo Corrales Hernández y José Rosario Ochoa Soberanes fueron amarrados de las manos y tenían los ojos vendados.
Señal de muerte
Aunque la Procuraduría General de Justicia del Estado no proporcionó cifras al respecto, sus análisis sobre el fenómeno del “levantón”, que lo tratan como una privación ilegal de la libertad, hacen de este delito una de las expresiones más cruentas del crimen organizado ya que en el 99 por ciento de los casos termina en homicidio y muchas veces con saña.
Tal vez por esos cálculos, cuando el subprocurador de Justicia, Rolando Bon López, fue cuestionado sobre el caso del hijo de la gerente del Grupo Acir, aclaró que no se trataba de un secuestro, sino de una privación ilegal de la libertad, y el tiempo le dio la razón.
Los estudiosos del tema concluyen que entre las causas que generan un “levantón” están las deudas por drogas, el no respetar acuerdos, por traiciones, y en el caso concreto de lo que ocurre en Sinaloa, lo más obvio resulta ser una especie de “limpia” en una guerra que sostienen los cárteles del narcotráfico.
En Sinaloa esta práctica delincuencial se empezó a generalizar entre los años de 1990 y 1991, cuando era muy común ejecutar a personas a plena luz del día y en las calles. Desde entonces y hasta el 2008, el “levantón” adquirió “carta de naturalización” en el estado, pero al estallar la guerra entre narcos, ambas modalidades se combinaron y están presentes en los “ajustes de cuentas” como los presenciados en esta semana.
De acuerdo con el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad, A.C., el “levantón” o “secuestro por ajuste de cuentas” es cuando se priva de la libertad a una persona por parte de bandas o grupos de delincuencia organizada, y va encaminado a grupos rivales o contra autoridades involucradas en cuestiones de delincuencia organizada. Tienen como fin dar lecciones o enviar mensajes amenazantes.
Así, los “levantones” se han convertido en sinónimo de muerte y terror en Sinaloa.
Don Pregunton (IP:187.149.5.142) 2010-01-11 23:40:28
me gustaria me ayudaran a investigar como le hizo juliana araujo, presidente del CEE de sinaloa para comprarse su casa en La Primavera valuada en 4 millones, o si se debe a algun premio por su participacion en algun probable fraude electoral
Soy un ciudadano del Distrito Federal que admira profundamente la cultura sinaloense... Y aunque en las guías turísticas no aparece la Ciudad de Culiacán como destino principal, decidí pasar mis vacaciones de fin de año allá.
Siendo sincero, no pude disfrutar las vacaciones... Se siente enrarecido el clima en aquella ciudad... Se siente la tensión y el miedo en las calles...
Intenté salir un par de veces en la noche y acudí a dos antros distintos... Me sentí muy incómodo pues iba solo... Y el ir solo necesariamente generaba sospechas... Me sentía observado de mala manera. Durante la segunda noche, un par de chicas me sonreían desde su mesa... Me animé, pero después de unos minutos, me entró el miedo... ¿Qué tal si eran novias de "alguien peligroso"???? Y con esa paranoia que tenemos de que a los "chilangos" nos detestan.... Peor tantito... Para qué le busco, me dije... Regresé a mi habitación de hotel y terminé viendo las noticias... Con qué me encontré??? Con levantones y asesinatos en Culiacán... Me regresé al DF bastante frustrado.... Sin conocer las calles de Culiacán como hubiese querido, sin conocer a su gente... Sin generar buenas amistades o porqué no? algún romance con alguna bellísima mujer sinaloense (Se me iba el aliento de ver mujeres tan pero tan hermosas)... Más bien, anduve todo el tiempo nervioso... la verdad, con miedo... Y eso que el DF no es nada seguro; pero Culiacán es tan pequeño en comparación a la capital, que la tensión y el miedo se hacen más evidentes. En fin... espero que vengan TIEMPOS MEJORES... Lo deseo de todo corazón... Y entonces, espero volver... Ojalá y se me haga!
Saludos y felicitaciones por el gran periodismo de fondo que hacen... SE MERECEN EL PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO... Ya los promuevo entre mis cuates... Lean RÍO DOCE, les digo... SALUD!
creo que sinaloa es una estado de bastante narcotrafico y corrupcion pues yo tambien fui a pasar vacaciones aya y conocer y lebantaron a una de mis familiares ella sin tener nada que ber y el gobierno hasta aorita no ah echo nda porque no lo se pero ahi no ay nada de seguridad aparte era la primera vez que entrams al estado de sinaloa
uno de sinaloa (IP:201.156.50.15) 2010-01-14 13:24:03
Jajaaja que bueno chilanguito que te dio miedo y no empezaste hacerla de galan porque asi son los chilangos estan refeos y la hacen de mauricio garces ademas que se creen que saben mucho bete al df ha respirar tu smog,aqui preferemos las balas y no morir con smog en los pulmones jajaja bete ha piratear los cd para que los vendas en tepito como originales
Desgrasiadamente los tiempos an cambiado cuando podiamos ir a Navolato sin problemas y pasarsela uno agusto en el kiosko o en la plazuela, sentarce en una banca y ponerse a platicar agusto, ahora tenemos miedo asta de ir aunque sea para una emergencia, pero ojala todo volviera a ser como antes, queremos tranquilidad, vivir sin temor de que nos pueda tocar una bla perdida. Saludos a toda mi gente de Navolato.
Carlos Jardiel Armenta Dimas (IP:189.182.21.89) 2010-02-08 18:18:01
HACE TIEMPO TRABAJE PARA LA AFI EN SINALOA, SOY NACIDO EN LOS MOCHIS ACTUALMENTE RESIDO EN LA BAJA, AFORTUDANAMENTE LOGRE SALIRME DE LA CORPORACION EN EL AÑO DE 2008, GRACIAS A DIOS HOY VIVO PLACIDAMENTE TRABAJANDO EN MI NEGOCIO FAMILIAR; HUBIERA SIDO UNA DESGRACIA SEGUIR TRABAJANDO EN LA AFI PUESTO A QUE MIS COMPAÑEROS FUERON MATATOS UNO POR UNO POR LA MAFIA, POR RESPETO UN AMIGO ENREDADO EN EL NARCOTRAFICO ME ADVIRTIO DE LOS PROBLEMAS QUE SE AVECINABAN, GRACIAS R AKI SIGO VIVO Y RESPETANDO A SU GENTE.
LE AGRADESCO A ESTOS SEÑORES PORQUE POR LAS BUENAS SI TE AYUDAN TANTO ASI QUE ME DIERON UN DINERO PARA INICIAR UNA NUEVA VIDA.
SINALOA SE ESTA LIMPIANDO DE NUEVO, SIGAN TRABAJANDO SEÑORES Y GRACIAS RIO DOCE POR DARNOS TAN BUENAS NOTAS PARA NOSOTROS LOS SINALOENSES QUE ESTAMOS FUERA DE NUESTRA TIERRA.
100% SINALOA.
MIS RESPETOS MAYO, CHAPO LOS GEFES AL MANDO.
hola aun no puedo entender porque privan de su vida a gente y no sienten nada al menos yo conosco una chava q tiene un hijo de una persona q murio en los mochis lo peor es que mi amiga ahora tiene q presentarle a su papa frente a una tumba porque dejar a niños sin papas a mujeres sin sus maridos y porque tanto sufrir si al menos supieran lo q esto duele entenderian un poco mejor q no solo es andar ganando mucho dinero vendiendo drogas y teniendo mucho dinero ,fiestas,carros y buenas viejas a cambio de niños q no tiene la culpa q lastima.
Indignación, más que alarma, es lo que causa el ataque que un grupo armado realizó contra las instalaciones del diario Noroeste la madrugada del mismo día en que el presidente Felipe Calderón le hizo llegar al Congreso de la Unión su cuarto informe, que más bien tendría que ser una exclamación de perdón por los daños ocasionados a los mexicanos.
Después de que estalló la guerra en el corazón del cártel de Sinaloa, en el 2008, toda la entidad se convirtió en un campo de batalla entre las organizaciones criminales.
La Selección Mexicana de Futbol cayó esta noche de sábado en el Estadio Omnilife de Guadalajara, Jalisco, con marcador de 1-2 ante su similar de Ecuador.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.