El escritor Paco Ignacio Taibo I falleció el pasado jueves a causa de neumonía. El periodista mexicano de origen español deja tras de sí un legado de 50 libros y una trayectoria memorable en el periodismo cultural.
Exiliado en México desde 1959, Francisco Ignacio Taibo Lavilla González Nava Suárez Vich Manjón sale de España junto con su esposa y su primer hijo debido a sus ideas socialistas. En su país natal empezaba a destacar como periodista, que lo convierte primero en redactor en jefe y luego director del diario asturiano El Comercio.
Novelista, periodista, dramaturgo, ensayista, escribió más de 50 libros entre novelas, obras teatrales y biografías. En mayo del 2008 recibió el Premio Nacional de Periodismo por su trayectoria, iniciada en España y continuada en México durante 50 años.
Nacido en Asturias en 1924, tiene que huir de su tierra en 1934 debido a la guerra, aunque regresa dos años después y le toca vivir la Guerra Civil Española. Cuando llega a México, en 1959, se convierte en figura importante en el periodismo cultural y la producción cinematográfica, ya que entre sus allegados estuvieron Luis Buñuel, Luis Alcoriza y Amparo Rivelles. Su casa siempre estuvo abierta a recibir a quien lo necesitara, de modo que dio de comer y mantuvo a varios exiliados.
Desde 1981, Taibo I funda y dirige la sección cultural del periódico El Universal, donde realiza una labor ejemplar. Dentro de sus aportaciones decide crear un espacio monero: El Gato Culto, y es con asesoría de Vicente Rojo que aprende a realizar el sencillo dibujo de un gato intelectual y sarcástico que emite sentencias y ríe ante lo incongruente.
Destacan sus novelas Juan M. N. (1955), Fuga, hierro y fuego (1979), la novela de contenido autobiográfico Para parar las aguas del olvido (1982) y Siempre Dolores (1984).
También son importantes sus novelas Pálidas banderas (1989), Flor de la tontería (1997) y la obra que deja inconclusa Tres tuertos en el agua.
De sus ensayos es interesante conocer Historia popular del cine, El cine por mis pistolas,El Indio Fernández, María Félix, la Doña y El libro de todos los moles.
El maestro Paco Ignacio Taibo I también escribió en el género de crónica Ocurrencias, Notas de viaje y El hombre sin corbata y otras fabulaciones. Sin olvidar que era aficionado a la gastronomía y al buen humor.
Su hijo mayor, Paco Ignacio Taibo II destaca también como escritor y periodista. Junto con sus hermanos Carlos y Benito, comentaron a quienes los acompañaron a despedir a su padre sobre su humildad y humor hasta sus últimos momentos. Paco Ignacio Taibo II dijo que “en sus paseos por el parque México su padre llevaba una bolsa de pan duro para darle de comer a los patos, pero en realidad lo que intentaba era darles en la cabeza y los patos corrían despavoridos”.
Pero son las aves lo más cercano que quiere tras su muerte, porque quiso no recibir homenajes a su partida, y solicitó algo insólito. Carlos Taibo comparte: “Pensamos repartir sus cenizas en tres países: España, México y Estados Unidos (Nueva York), pero resulta que le dijo a mi madre que las esparciéramos en un campo donde hubiera gallinas”.
“Ahora vamos a hacer un ‘casting’ de gallinas y pasto” para encontrarle un sitio y cumplir de esta forma su voluntad”, añadió.
Sus cenizas podrán estar en cualquier lugar, tal como Taibo I lo pidió, pero su figura y nobleza quedarán reflejadas en sus libros, su estilo en el periodismo cultural y las frases y buen gusto de los relamidos bigotes de su Gato Culto.