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Su “patrón” lo protegió después de asesinatos seriales
A más de dos semanas del atentado que sufriera el estadounidense Daniel Felipe Wentworth Espinoza y/o Daniel Felipe Welberry, afuera de su casa, la Procuraduría General de Justicia del Estado en la zona norte no tiene avances sobre los autores, debido a que los testigos se han mantenido al margen de la averiguación y los familiares, amigos y socios del baleado lo han abandonado.
El estadounidense baleado y otros gringos se vieron envueltos en el despojo de hoteles, robo de empresas, falsificación de documentos oficiales, alteración del padrón electoral, amenazas e incluso en homicidios, pero el brazo de la justicia estatal nunca lo alcanzó.
No obstante la poca participación de los allegados al gringo, las primeras investigaciones de campo de agentes ministeriales revelaron que el estadounidense tiene un “patrón” que sabía de los problemas que este enfrentaba y que para protegerlo, después de tres asesinatos consecutivos que iniciaron el 8 de agosto con el del empresario hotelero, José Ramón Salazar Robles, y continuaron el 10 de agosto con la ejecución de Patt Alexander Antuna Parra, comisario de Bacubirito y terminaron el 12 de agosto con la muerte de Liborio Antonio Soto Soto, directivo de una cooperativa de pesca deportiva de Bacurato, lo hospedó en un hotel de Ciudad Obregón. La identidad del jefe del gringo no fue revelada, pero se cree que se trata de otro estadounidense que en los años recientes se ha asentado en la región con empresas exitosas, aunque no exentas de escándalos judiciales y públicos.
Los agentes ministeriales obtuvieron la revelación de la única testigo del atentado —la cual sostiene una relación sentimental con el herido—, pero ella se retractó en cuanto fue llamada para la ratificación y profundidad de los problemas que su pareja tenía desde hace años. Incluso, la Agencia Tercera del Ministerio Público del Fuero Común, en donde se integra penalmente el caso contra quien resulte responsable de las lesiones dolosas por arma de fuego en agravio del estadounidense, tiene problemas para ubicar el domicilio de la pareja del herido. Y es que ella no compareció al primer citatorio que se le giró y su domicilio familiar no lo proporcionó. Ante el desacato, el representante social emitirá una orden de comparecencia contra la mujer. Los testigos del atentado fueron citados para declarar a principios de esta semana.
El expediente del gringo baleado tiende a no ser resuelto tal y como ocurre con el del hotelero José Ramón Salazar Robles, que pese a tener indicios muy claros de los antecedentes del caso, la Procuraduría General de Justicia del Estado de la zona norte y la Unidad Modelo de Investigación Policial le sacaron a la investigación. Incluso, estos últimos optaron por poner distancia, silencio y aislamiento de quienes tenían mayores datos del caso, con el argumento de que se trataba de “un caso muy peligroso, de probable delincuencia organizada”.
Alfonso Acuña Delgado, jefe de Averiguaciones Previas en la zona norte, dijo que el caso Wentworth se trabaja, pero hasta ahora no hay mayores datos para establecer lo que ocurrió antes, durante y después al atentado.
Dijo que solo se tiene que el estado de salud del herido es grave pues el proyectil calibre 45 le afectó parte del cuerpo.
Wentworth Espinoza cobró notoriedad luego de que fuera relacionado en el robo de los hoteles Lake Bacarac Lodge y Lake Huites Lodge, en donde presuntamente laboró, pero también ganó popularidad cuando se descubrió que falseo información oficial para obtener dos credenciales de elector para hacerse pasar como mexicano y elaborar, con ellas, contratos de compra-venta de las acciones de los hoteles. Y más tarde llenó nuevos espacios públicos al ser relacionado en maniobras legales para despojar al abogado, Daniel Reyes Ramírez de las acciones de la casa de empeño Bicentenario, la cual, a su salida y posterior procesamiento, se convirtió en consorcio en donde Wentworth es accionista.
José Ramón Salazar Robles fue asesinado cuando retomaba la defensa legal de sus acciones para recuperar los hoteles robados por los estadounidenses. Reyes Ramírez fue amenazado de muerte por el gringo cuando empezó a ganar juicios penales durante su defensa contra los despojos de que fue objeto.
La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales finca responsabilidad a Wentworth Espinoza por probables delitos electorales, mientras que la Subdelegación C de Procedimientos Penales de la Procuraduría General de la República busca ejercitar acción penal por otras causas. El gringo tiene pendientes de ejecución algunos procesos penales, civiles y agrarios.
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