Otro golpe al Mayo: primero el dinero, ahora su estructura
Jesús Zambada García había mantenido un bajo perfil y apenas se conocía en el mundo criminal, sin embargo, su aprehensión es un golpe duro a la estructura que lidera Ismael Zambada García, el Mayo, pues se había convertido en uno de sus hombres de más confianza, según se ha visto. Pero esto dista mucho de ser lo que la PGR presume. Cayó un operador importante, pero el negocio sigue.
Muy pocos conocían la existencia de Jesús Zambada García hasta que lo detuvieron en la Ciudad de México. No hay en Sinaloa registros salvo un acto notarial que tiene que ver con la plaza comercial Lomas del Bulevar, donde aparece como apoderado legal, junto con un abogado de nombre Ramón López Hernández, y que data de 1983.
Pero en los expedientes públicos de la PGR, nada. Ni siquiera la información que ha generado la DEA (Drug Enforcement Administration) lo menciona por ningún lado, ni tampoco los boletines del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que en 2007 incluyó al Mayo y parte de su familia en una red de lavado de dinero del narcotráfico.
Por eso llama la atención que, a partir de su detención, el propio titular de la PGR, Eduardo Medina Mora, diga que el Rey Zambada es uno de los cuatro líderes más importantes del cártel del Pacífico (junto con Ismael Zambada, el Mayo, Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, e Ignacio Coronel, el Nacho).
De hecho, y así lo reconoce la PGR, la existencia de Jesús Zambada salió a la luz pública cuando empezó a aparecer bajo el sobrenombre de el Rey Zambada en algunas mantas que se instalaron en Sinaloa, y luego en Durango, Coahuila, Tamaulipas, Veracruz, Guerrero y otros estados. También en algunos narcomensajes que se adjuntaron en cuerpos de gente asesinada.
De manera más concreta, el Rey Zambada fue mencionado con insistencia en una guerra regional que sostenían organizaciones criminales en el estado de Guerrero, y fue relacionado a Rogaciano Alba Álvarez, un ex presidente municipal de Pentatlán y ex presidente de la Unión Regional Ganadera de Guerrero, ligado también al crimen organizado.
El Rey existe
El martes 3 de junio pasado surgió públicamente en Culiacán la primera exposición pública del personaje: el Rey Zambada. Fue en una manta que se colocó cerca del Congreso del Estado.
Dirigida a Joaquín Guzmán Loera, decía textual:
“Chapo Guzmán, matan a tu hijo y sigues siendo amigo de los asesinos. No tienes vergüenza cómo te ha cambiado Nachito Coronel, te mangonea a su antojo y todo porque te mantenga. Inteligente el Rey Zambada; ustedes matando municipales, estatales y ministeriales y él bajando efedrina y cocaína en el aeropuerto de la Ciudad de México”.
La noche del 8 de mayo, Édgar Guzmán López, hijo del Chapo, fue asesinado a balazos junto con otros dos mientras platicaban al pie de unas camionetas estacionadas en el centro comercial City Club. Producto de este ataque murió también Arturo Meza Cázarez, hijo de Margarita Cázarez, bautizada por los gringos como La Emperatriz del narcotráfico.
Poco a poco se haría más familiar el personaje. No se sabe dónde operaba antes, lo cierto es que cuando estalla la guerra en Sinaloa, el Rey Zambada empieza a adquirir notoriedad y a ser relacionado con algunos hechos criminales en el centro y sur del país.
El 21 de mayo de 2008, el director operativo de la Policía Ministerial de Morelos, Víctor Enrique Payán Anaya, y su escolta, también elemento de la corporación, fueron asesinados y sus cuerpos “encajuelados” y abandonados en la autopista México-Cuernavaca. Habían sido torturados y tenían el tiro de gracia.
Los sicarios dejaron un mensaje: “Así van a quedar todos los que estén con el Chapo y el Rey Zambada”.
Por eso, cuando aparecen mantas simultáneas en varios estados de la República, el nombre del Rey Zambada ya no era desconocido.
Mantas: la guerra en los medios
El 26 de agosto, México se despertó con una novedad. En las principales ciudades de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, Quintana Roo, Aguascalientes y Veracruz, fueron instaladas mantas con mensajes dirigidos principalmente al presidente de la República, Felipe Calderón, donde le reclaman las presuntas complicidades de algunos mandos policiacos y militares con narcotraficantes como Guzmán Loera, el Mayo Zambada e Ignacio Coronel.
En Saltillo, Coahuila, sorprendió una manta colocada en el barandal del puente interinstitucional ubicado en el bulevar Venustiano Carranza, que decía:
“Aliados, dejen de proteger al Chapo, el Nacho, el Dulce, el Quique, aliados de Sonora y generales que le dan protección al Chapo, Dejen de estar protegiéndolos”.
En Piedras Negras, otra manta advierte:
“Si quieres que termine la Anarquía del Narcotráfico, ¿por qué tu gobierno no ataca a narcos como Joaquín el Chapo Guzmán, a Ismael el Mayo Zambada, Ignacio el Nacho Coronel, Óscar Nana Valencia?
Y una más:
“El Rey Zambada y michoacanos, que tienen 30 años de existir y 9 años que tu gobierno protege a los vivales que gozan de impunidad absoluta”.
Ese mismo día, también en la ciudad de Monterrey aparecieron tres mantas y en Nuevo Laredo, Tamaulipas, una de las ciudades emblemáticas del narco, ocurrió lo mismo. Poco menos de una decena de narcomantas aparecieron colgadas en los puentes peatonales de las principales avenidas, y aquí también los mensajes iban dirigidos al presidente de la República.
Uno de los textos:
“Sr. presidente Calderón, quiere acabar con la inseguridad, déjese de palabrerías ridículas y deje de brindarles protección usted y los generales. Jenosidio Loera, Martín Cordero Lucrecio y el SSP estatal Cesario Carvajal Guajardo, Martín Cordero Luqueño, Marco Covarrubias Aguilar, Sergio Aponte Polito, Roberto Miranda Sánchez”.
Lo relevante de esta jornada, que consignó la prensa nacional, fue que apenas un día antes, el presidente Felipe Calderón había dado su primer anuncio de lo que sería una serie de spots que daría a nivel nacional con su mensaje de su segundo año de gobierno, donde destacaba su lucha contra el narcotráfico.
Que era una campaña muy bien dirigida, se estableció desde que las mantas aparecieron en decenas de ciudades de toda la República al mismo tiempo. Pero se confirmó dos días después.
El 28 de agosto, cuando la ciudad de Hermosillo esperaba la visita presidencial, aparecieron dos narcomantas. Los mensajes van dirigidos al presidente de la República y mencionaban los nombres de dos militares.
“Sr. presidente de la República, usted que hace reuniones con gobernadores para hablar de impunidad siendo que los altos mandos como el general de brigada del EMP, comandante de la Cuarta Zona, Marcos Covarrubias Aguilar y el general de brigada DEM Martín Cordero Luqueño de Nogales, Son., jefe del destacamento de Agua Prieta, Son., Le brindan protección al cártel de Sin., del Chapo Guzmán Loera y Mayo Zambada y Nacho Coronel; y el Chango Méndez de la familia de Michoacán. Y aliados de Son. Ya la ciudadanía estamos cansados de este tipo de impunidad que usted inventó; queremos un alto por el bien de los mexicanos”.
No ocurrió solo en esa entidad. Varios sectores de Reynosa, Tamaulipas, fueron inundados con panfletos, colocados en gran parte de la ciudad, y todos en contra de funcionarios del gobierno de Felipe Calderón, a quienes señalan de proteger a delincuentes y narcotraficantes, e involucraron al secretario de Gobernación, Juan Camilo “Murillo”, a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública y a Eduardo Medina Mora, titular de la PGR.
Señala uno de los panfletos que todas esas muertes de militares y de corporaciones policiales son por relacionar sus dependencias en sus tratos con narcotraficantes como Ismael Mayo Zambada, Joaquín Guzmán Loera el Chapo, líder del cártel de Sinaloa, Ignacio Coronel, Óscar Valencia y La Familia.
Los mensajes siguieron en distintas ciudades y estados de la República. El 17 de octubre, dos mantas fueron colgadas en dos puntos distintos de Zihuatanejo, Guerrero, donde acusan a personal militar de apoyar a Rogaciano Alba y al Rey Zambada.
Acusa recibo la PGR
Esta guerra, que ha acompañado desde hace meses a la otra que se libra a sangre y fuego en varios estados de la República, ojo por ojo y diente por diente, generó un debate en los medios de comunicación, en cuanto a si se debían o no publicar los narcomensajes.
Lo cierto es que quien toma muy en serio el contenido de ellos es el propio Gobierno, pues desde que la PGR aceptó que de los 16 detenidos del lunes 20 en el Distrito Federal, uno es hermano del Mayo Zambada, aclaró con insistencia que el Gobierno combate a todos los grupos por igual, y que no hay pactos con ninguno de ellos, como si estuviera dando respuesta a los narco-reclamos.
“Hemos detenido a líderes, sicarios y gente de los cárteles del Pacífico, del Golfo, de Los Zetas, del grupo de los Arellano Félix, de los Carrillo Fuentes, de La Familia, y de los Díaz Parada”, dijo el procurador.
Y detalló:
“Detrás de las rejas y sujetos a proceso penal están gentes, miembros del Pacífico como Alfredo Beltrán Leyva, Sandra Ávila Beltrán, Ever Villafañe, José Luis Angulo Soto, Pedro Alfonso Alatorre; del Golfo, como Juan de la Cruz Reyna, Alfredo Rangel Buendía, Juan Óscar Garza Azuara, Eleazar Medina Riojas, Rogelio Díaz Cuellar; de los Arellano Félix como Alfredo Araujo Ávila, Gustavo Rivera Martínez, Pedro Ignacio Zazueta; del grupo criminal de los Carrillo Fuentes, Óscar Candelaria Escajeda, Jesús Beltrán Uriarte, Pedro Sánchez, Iván Gándara Trejo; de La Familia, como Wenceslao Álvarez, y de los Díaz Parada, al propio Pedro Díaz Parada”.
Para luego rematar:
“Que no quede duda: el Estado no tiene compromiso con ninguno de los grupos criminales, como lo demuestra esta nueva aprehensión”.
Otro acuse de recibo de la Procuraduría, esta vez en voz de la subprocuradora de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, Marisela Morales, ese miércoles 22, cuando dijo, para “ilustrar” la importancia del Rey Zambada, que había sido mencionado en varios narcomensajes.
La crema y los tacos
Siempre que atrapan a un narcotraficante de cierto nivel, la PGR tiende a exagerar. Nunca lo había mencionado, no aparecía en la lista de los más buscados, no era un personaje público como sí lo son otros desde hace muchos años, pero la dependencia lo presentó como uno de los cuatro líderes del cártel del Pacífico. Los otros, dijo Medina Mora, son “Joaquín Guzmán Loera, Ignacio Coronel Villarreal e Ismael Zambada García, hermano del hoy detenido identificado”.
Según la PGR “el Rey Zambada, tenía de acuerdo con la información de inteligencia disponible, la responsabilidad de las operaciones del grupo del Pacífico en el Valle de México, controlar la importación de cocaína y precursores para producir metanfetaminas vía el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), y también tenía bajo su responsabilidad las operaciones en los estados cruceros del Pacifico, centro, y sur.
Además de sus actividades en el Valle de México, Zambada García y su gente también participan en la violencia desplegada por el grupo del Pacífico en contra de otras organizaciones criminales, en otras entidades del país, se informó.
Y se reconoció:
“El nombre de Reynaldo Zambada es mencionado en varios mensajes relacionados con grupos dedicados al narcotráfico, que han sido puestas en mantas en ciudades de Morelos y Guerrero, y su nombre y actividades delictivas también se citan en los mensajes dejados en los cuerpos de varias personas asesinadas con violencia extrema, localizados en el Estado de México, Morelos y Guerrero”.
La detención de Jesús Zambada García, el Rey, destaca, sin duda alguna, como una de las más relevantes logradas por el gobierno del presidente Calderón, hasta la fecha.
Lo mismo dijeron cuando atraparon a Alfredo Beltrán Leyva en enero de este año. Lo cierto es que, hasta ahora, los verdaderos líderes del narcotráfico siguen libres.
Pérense, pérense ¿No es este tipo, Ramón López Hernández, el adalid de la moralidad que junto con Rodrigo Lucas dan y quitan plazas, según convenga a sus perversos e incofesables intereses? ¿Es el mismo o es un hómonimo?
Si realmente las autoridades quieren acabar con el blanqueo de dinero del narcotráfico, es necesario que investiguen a los abogados y a los notarios públicos que se han prestado de diversas maneras para esas cosas. En primer lugar ¿alguien piensa que los narcos se presentan personalmente a firmar las escrituras? No lo creo. Es un imperativo ético que se investigue y se informe públicamente de los resultados. En Culiacán hay muchos aboganster como ese tal Ramón López de la nota.
Pérense, pérense ¿No es este tipo, Ramón López Hernández, el adalid de la moralidad que junto con Rodrigo Lucas dan y quitan plazas, según convenga a sus perversos e incofesables intereses? ¿Es el mismo o es un hómonimo?
SI NO ES UN ABOGADO EL APODERADO LEGAL ENTONCES QUIEN BOLA DE IGNORANTES, INUTILES, ESPERAN VER UNA NOTA PARA DECIR IDIOTESCES POR FAVOR, EL CACARISO NO HAY PEZ, CON EL COMO CUALQUIER OTRO ABOGADO ES JALE Y YA.....BOLA DE MARICONES
Hace tiempo que se rumora en los pasillos de la UAS que Ramón López Hernández está ligado con el Mayo Zambada, que él mismo se jacta y yo creo que por eso trata tan mal a los universitarios junto con Ontiveros Salas, se creen dueños de la UAS y dueños de los trabajadores. Los tratan déspotamente, los regañan y no les resuelven ningún problema.
que lamentable que ramon tenga doble moral de verdad que es un asco es un gangster deberian de investigarlo por el homicidio de enrique avila y ademas el enriquecimiento ilicito como resultado de sus actos ilicitos en la uas es verdaderamente lamentable estas lacras que rodean al rector cuen y que el conoce sus trapacerias