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LOS MOCHIS, Ahome, 21 de octubre de 2008.- Daniel Felipe Wentworth Espinosa, el gringo que se vio involucrado en el asesinato de un hotelero en Sinaloa municipio y en el despojo de casa de empeño Bicentenario, se encuentra entre la vida y la muerte al recibir anoche cuatro balazos.
El gatillero que alcanzó a huir en un auto Honda, gris, con placas de California le disparó a quemarropa con una pistola reglamentaria.
En la escena del atentado y que es su domicilio particular, Heriberto Valdez No. 255 oriente, la policía recogió como evidencia una ojiva y un cascajo calibre 45.
El atentado contra el estadounidense, que mediante artimañas legales pretendía obtener la nacionalidad mexicana, encierra un misterio de muchos años.
Y este inicia con la real identidad del ahora herido. Bien a bien, nadie sabe quién es en realidad.
En la región, desde las partes más recónditas de Sinaloa municipio hasta el norte de Ahome, al gringo se le conoce como Daniel Felipe Wentworth Espinoza.
Pero en la región, Wentworth Espinoza quizo hacerse mexicano y para ello obtuvo dos credenciales de elector, ambas con fechas diferentes y con documentos diferentes y con diferentes declaraciones de testigos.
Ya con documentos oficiales, el gringo se movió por pescaderos naturales buscando incautos. Por varios años lo intentó hasta que sorprendió a George Terry Hollan, copropietario junto con Jesús Ramón Salazar Robles de las empresas Lake Bacarac Huites y Lake Huites Lodge.
Pero en medio de una disputa por las empresas, Jesús Ramón Salazar Robles fue asesinado en agosto pasado y sobre este gringo surgieron las principales sospechas.
El crimen continúa impune hasta ahora. William Trimple, otro de los socios de Salazar Robles es otro de los sospechosos para los deudos.
El atentado contra Daniel Felipe Wentworth Espinoza, dará un nuevo sesgo a la investigación del crimen de Salazar Robles.
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