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La Barbarie PDF Imprimir E-Mail
Redacción   
Lunes 30 de agosto de 2010

San Fernando. Matanza bestial.

Nunca en la historia criminal, tanta crueldad

El martes por la mañana empezó a circular la noticia por todo el mundo. Las páginas de Internet y las pantallas de televisión reproducían con estupor las imágenes de la masacre. En un rancho del municipio de San Fernando, Tamaulipas, al norte de México, un grupo criminal había asesinado a 72 personas, todos ellos inmigrantes indocumentados de centro y Sudamérica.

No menos sorprendente fue la manera en que efectivos de la Armada de México encontraron la escena dantesca que representaban los 72 cuerpos inertes (58 hombres y 14 mujeres), al interior de una propiedad casi abandonada.

Uno de los indocumentados había logrado sobrevivir a la masacre y fue quien dio aviso, primero a una patrulla de la Policía Municipal, cuyos elementos le dijeron que no era esa “la ventanilla”, y luego a la Marina.

Después de escuchar la versión del hombre herido de bala en la cabeza, elementos de la Marina se trasladaron a lugar, donde se registró un enfrentamiento, muriendo tres presuntos delincuentes y un soldado, además de que otro gatillero, menor de edad, fue detenido.

En el lugar se aseguraron, de acuerdo con el reporte de la Marina, 21 armas largas, 101 cargadores para armas de fuego, 2 cintas eslabonadas de munición calibre 50, 6 mil 649 cartuchos de diferentes calibres, 4 chalecos antibalas, uniformes camuflados, fornituras y un casco.

De acuerdo con la información proporcionada por el sobreviviente de la masacre, un ciudadano ecuatoriano, en el grupo de indocumentados que intentaban llegar a Estados Unidos había salvadoreños, hondureños, brasileños y ecuatorianos.

Dijo que en la ruta en que se trasladaban fueron interceptados por un retén de hombres armados que dijeron ser del cártel de Los Zetas. Como los migrantes se negaban a colaborar con lo que les pedían, comenzaron a ejecutarlos.

Los Zetas, ese monstruo

San Fernando es el municipio más grande de Tamaulipas y colinda con el Golfo de México. La frontera con los Estados Unidos se encuentra a 150 kilómetros, tiene casi 60 mil habitantes y hasta hace poco tiempo la violencia ahí era más bien esporádica. Hasta que estalló la guerra entre Los Zetas y el cártel del Golfo, hace unos meses.

El 30 de julio pasado, por ejemplo, los cadáveres de 15 personas ejecutadas fueron encontrados en la carretera Matamoros-San Fernando. La mayoría vestía una camiseta blanca con una letra Z pintada en el dorso.

Los enfrentamientos entre elementos del Ejército y la Marina con sicarios de Los Zetas y del cártel del Golfo son constantes en Tamaulipas y empiezan a volverse noticia cotidiana también en el municipio de San Fernando.

Los Zetas son considerados por el Gobierno federal una de las organizaciones criminales más violentas del país, y contra ellos están dirigidas, más que contra nadie, las baterías de la guerra calderonista contra el narcotráfico.

Bajas de Los Zetas se anuncian todos los días, así como decomisos de drogas y armas de esta organización, que recientemente se independizó del cártel del Golfo, donde actuaron como su brazo armado.

De acuerdo con reportes federales, Los Zetas dominan en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Veracruz y Zacatecas, y tienen influencia importante en Durango, Estado de México, Michoacán, Jalisco, Nayarit, Hidalgo, Quintana Roo y Guerrero, por lo menos.

En Sinaloa penetraron a través de una alianza con los hermanos Beltrán Leyva después de que estos rompieron con el resto del cártel de Sinaloa en el 2008, penetrando sobre todo en el norte y sur de la entidad, donde sus células empezaron a practicar la extorsión y el cobro de piso.

Los Zetas, han reconocido las propias autoridades norteamericanas, han estado infiltrando el mercado de las drogas en los Estados Unidos, y una reciente operación conjunta realizada en el 2008 entre este país, Italia, Guatemala y México, dirigida por la DEA (Drug Enforcement Administration) descubrió que esta organización ha establecido nexos sólidos con la Ndrangheta, la mafia de Calabria, Italia, para el envío de cocaína a Europa.

Los Zetas, al igual que el cártel del Golfo, se ha convertido en una organización multicriminal, pues a la vez que trafica con drogas, también lo hace con mujeres destinadas a la prostitución e indocumentados cuyo destino es precisamente Estados Unidos. Otras de sus actividades delictivas son la extorsión, el cobro de piso, el secuestro, el comercio de piratería.

Es una organización que, pese a los golpes recibidos, mantiene una beligerancia bárbara.
 

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