Al terminar las vacaciones de verano pensé que las películas típicas de esa temporada se irían con él, pero ya entrados en el otoño, las cintas poco interesantes dominan la cartelera, solo una que otra se salva, algunas ya reseñadas aquí y la que nos ocupa en esta ocasión: El robo del siglo (The Bank Job/Gran Bretaña/2008), del director Roger Donaldson (Trece días, 2000; La prueba, 2003).
La cinta está situada en el Londres de 1971, y presuntamente basada en un hecho real: un escándalo en donde estuvo envuelta la realeza por unas fotografías comprometedoras, de ahí la importancia del robo, que no tenía el fin de obtener, precisamente, dinero, pero ya entrados en gastos, los ladrones dan con otras “armas” con las que pueden salvarse del hurto, en las que están envueltos algunos políticos, ciertas autoridades con la mafia, de las que varias bandas andan detrás y lo que también puede dejar una fortuna por medio del chantaje.
Terry Leather (Jason Statham), que se dedicaba a robar carros para darle una mejor vida a su esposa y sus dos hijas, se ve envuelto en este atractivo negocio por la invitación de su ex novia, la guapísima modelo Martin Love (Saffron Burrows), pero no serán los únicos en acción, habrá más implicados con una especialidad específica para que todo salga a la perfección (el que sabe de hacer excavaciones, el que traza los planos para saber por dónde hacer el túnel, el que tendrá como tarea encargarse de la comunicación entre ellos para que no los atrapen), aunque las cosas se les salgan de las manos por el único detalle de hacer un mal uso de los walkie talkies.
Una persona se dará cuenta de las pláticas que los ladrones tienen para no ser sorprendidos y lo reportará a la policía, y por más estrategias que implemente para detenerlos, es probable que los atracadores logren salir al paso para evadirla.
Las actuaciones son excelentes, al igual que la trama; los personajes realmente transmiten la tensión que viven, y las historias alrededor del robo, como el romance entre Martin y Terry, la forma en que terminan después de vaciar las cajas de seguridad, la manera en que se manejan para, posiblemente salir librados, resulta muy creíble e interesante.
La época en que está situada la historia, también, está muy bien diseñada, y la dirección por parte de Donaldson está excelentemente bien lograda.
Esperemos que esta semana continúe en las salas de cine esta historia de enredos y corrupción, que no está fuera del alcance de la época y el contexto en el que vivimos. De no ser así, no deje de buscarla en DVD… bajo su propia responsabilidad, por supuesto.