Los aplausos terminaron por ahogar las lágrimas de las decenas de paramédicos, amigos y familiares apostados afuera de Catedral, en el pleno corazón de la ciudad. Mientras que el ataúd donde iban los restos de Genoveva Rogers Lozoya eran bajados por las escalinatas del templo, de cara a la Obregón, una multitud improvisada se detuvo de pronto para aplaudirle.
Eran los aplausos del adiós, pero también de la gratitud, como un “gracias” anónimo surgido de la espontaneidad de la ciudadanía ese lunes al mediodía, cuando la comunidad de voluntarios demostraron que la unidad sí valía en una sociedad amedrentada por la violencia.
La muerte de Genoveva dejó al desnudo los discursos huecos de las autoridades, su nula capacidad una y otra vez exhibida por los delincuentes. Pero también dejaba en claro que Cruz Roja, a pesar de la gran herida, estaba viva y en pie, como lo reconoció Marco Antonio Carrillo, presidente del Patronato.
La muerte en domingo
El domingo último de febrero, la tragedia rayó el cielo y las balas segaron la vida de la joven radio-operadora de Cruz Roja, de 20 años. En un mes más, el 29 de marzo, cumpliría 21 años.
“Su vida era la Cruz Roja”, decía con voz entrecortada su padre, José Guillermo Rogers Sanz, al ver a su pequeña Yeyé en la caja mortuoria que guardaba sus restos el día del funeral.
Su muerte paralizó a todas las bases de la benemérita durante dos días y expulsó a los voluntarios a la calle a una franca inconformidad. Un grito que se permitieron los paramédicos en medio de una guerra que ya no respetó ni a las instituciones de ayuda humanitaria: Cruz Roja, cruz rota, sangrante.
Ya no fueron aquellos muchachos que viajaban a cientos de kilómetros en las ambulancias para atender una emergencia, para estar ahí en medio de una balacera o rescatando heridos de aparatosos accidentes viales.
Ahora eran los jóvenes que arribaron a Catedral esa misma tarde del domingo para protestar por la muerte de su compañera, la misma que por la mañana llegó a ocupar su puesto en la sala de radio y coordinar la salida de las unidades en pos de las personas que lo requerían. Armados con indignación y hartos de pedir seguridad sin recibirla, simbólicamente se inmolaron, tirados en la banqueta del templo.
El destino se rompió esa mañana, cuando Adán Soto Zazueta llegó a la base pidiendo ayuda médica: había sido herido a balazos. Fue la última urgencia que conoció Genoveva, sentada frente al radio que comunica las ambulancias con C-4. Y no pudo resistir a la más grave de las urgencias: salvar su propia vida. Dos balas acabaron con ese futuro de profesionista cuando llegaba al Seguro Social a bordo de esa misma ambulancia en la que tantas veces había trasladado a baleados.
Luego vino el llanto de dolor y el “te lo dije” escupido a la cara de los funcionarios. Temían un hecho trágico y al fin el designio se cumplió. Y lo peor: la Procuraduría estatal cuenta con escasas pistas para dar con los responsables.
A nivel nacional, el asesinato de Genoveva convocó al duelo en la institución, pero en la intimidad sus padres, hermanos y amigos, sufrían su pérdida. Abrieron esa intimidad a los medios: “Para que esto no se vuelva a repetir”. Y nunca más lo quieren.
El lunes al mediodía, el desfile de ambulancias y carros de Bomberos “sitiaron” varias calles del centro de la ciudad. Ya no prestaban más que el único servicio que en ese momento valía la pena: solidarizarse con la familia de Genoveva.
El féretro color madera fue subido a la unidad de rescate y atada con las manos de sus compañeros, quienes dejaban descubiertas las lágrimas. No fue un desfile más con banda de guerra y sirenas, fue más bien un lamento que quería despertar a los presentes del letargo de la conformidad.
La avenida Álvaro Obregón, engalanada en otras ocasiones debido a los desfiles, ahora estaba adornada por la rabia y la impotencia, por la tristeza y la incertidumbre. Esta vez sí, fueron custodiados por policías hasta el monumento del socorrista, en el bulevar Gabriel Leyva, frente a la base de la benemérita.
De nueva cuenta los aplausos rompieron el calor creciente de las tres de la tarde, el sofocante sabor de la injusticia. Ahí, antes del pase de lista de los voluntarios que han fallecido (la mayoría por causa natural), los discursos rodearon la vida de Genoveva Rogers, Yeyé, Geno, como le decían cada que llegaba a la Cruz Roja, esa misma cruz que ahora vigila su tumba en el parque funerario San Martín, en donde nunca morirá si la lucha por la justicia tampoco desiste en el corazón de aquellos que la conocieron.
porque todos los politicos comensando con el gobernador tienen proteccion todos sus familiares,escoltas para todos y a nosotros el pueblo que nos lleve la fregada que por nosotros tragan todos por que por todo nos cobran despues de todo lo que roban
ALTRUISMO CON AMOR. (IP:200.52.179.249) 2010-03-11 18:31:09
SER UN SER ALTRUISTA ES LO MAS SAGRADO EN LA VIDA ,CADA SER QUE NACE EN ESTE MUNDO TIENE UNA MISION Y GENO CUMPLIO CON ELLA HASTA EL FINAL, GRACIAS A SUS PADRES Y SU FAMILIA POR DEJARLA SER LO QUE ELLA QUERIA SERVIR A SUS HERMANOS , RECIBE SEÑOR A NUESTRA HERMANA ACOGELA EN TU RECINTO Y FORTALECE A TODA SU FAMILIA Y SUS COMPAÑEROS DE CRUZ ROJA , TODO EN LA VIDA LO QUE HAGAS SE REGRESA PARA BIEN O PARA MAL CADA UNO TENDRA SU RECOMPENSA DICE EL SEÑOR AMA CON TODO TU CORAZON , HASTA QUE DUELA....................................................................................................................................................... SI HERMANOS ESO DUELE SE SIENTE EN LO MAS PROFUNDO DE NUESTRO SER Y ME PREGUNTO ...QUE VAMOS HACER.............VAMOS A PERMITIR QUE CONTINUE ................HASTA CUANDO COMUNIDAD , NOS FALTAN VALORES, PRICIPIOS, AMOR, NUESTROS GOBIERNOS ,ES LAMENTABLE LO QUE VIVIMOS SEGUNDO A SEGUNDO A NADIE LE IMPORTA LO QUE SUCEDE . VAMOS DE AQUI PARA ALLA Y SE ESTA HACIENDO COSTUMBRE O ALGO NORMAL ........................................................................NOS DA PAVOR DECIR ALGO., QUE NOS PASA.....................................ES UNA IMPOTENCIA TAN PROFUNDA QUE MEJOR LES ENVIO MIL BENDICIONES PARA CADA SER Y SU FAMILIA QUE SE TOMO LA MOLESTIA DE LEER ,MI COMENTARIO.
a lo largo de 40 años nuestra sociedad ha mostrado su total indiferencia ante el embate del narcotrafico cohabitando con el, negociando con el, trabajando para el vendiendole a el, con un costo imparable de vidas humanas jovenes,productivas,mientras que los gobiernos solo se ocupan de hacer fortuna con los recursos economicos del mismo pueblo, y este se encuentra aletargado sumido en la indiferencia, votando siempre por los que administran las mismas condiciones de insegur
ididad sin otorgar ninguna garantia de vida para la poblacion,ninguna garantia para la seguridad de sus bienes, con una justicia bofa inaplicable,solo justicia vengativa,no real i aplicable al delito.con politicos llenandose la bolsa de dinero,que al fin la vida para ellos esta garantizada conveniada.hasta cuando pueblo seguiras votando por tus verdugos, cuando tendras el valor civico de buscar cambiar las cosas, cuando despertaras del letargo,son muy poquisimos los que gobiernan hoy con todo y el apoyo de sus testaferros,y sus empleados hobligados al voto a cambio de estimulos.vota pueblo, vota para sacar ese cancer del gobierno y jugarnola como civiles concientes que somos.
Dios la tenga en su gloria, por no dejarse acobardar por unos matones sin escrupulos que sin importar que fuese una mujer accionaron sus armas quitandole su preciosa vida. No hay justicia aqui en la tierra, pero en la otra vida lo habra. QEPD
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.