>>Crónica de horas de insomnio y alarma en Los Mochis
La Ford Lobo Verde ya se había visto por varias calles de la ciudad, desde hacía unos 40 días. Sus ocupantes, armados con fusiles automáticos, se dejaban ver, justo cuando la célula de La Mochomera enfrentaba una embestida del cártel de Sinaloa, tras el asesinato de un mochitense en Caborca, Sonora, mientras que los primeros daban muerte a narcomenudistas que no trabajaban para ellos.
Era, decían en las calles y entre los adictos, el nuevo encargado de la plaza de Los Mochis, a la salida de los jefes del clan de Los Mazatlecos, en la víspera de una narcoguerra que apenas arreciaba entre los dos bandos.
El domingo, en las calles de la colonia 72, al poniente de Los Mochis, habían asesinado al ocupante de una Ford Lobo verde, y herida una mujer que lo acompañaba. El que había muerto a las 21.00 horas era Francisco Abel Román y la herida, Itzel Gabriela Rivera Mantar. También por la tarde Palemón Fregozo Durán había sido “cazado” en un fraccionamiento residencial del oriente de la ciudad.
A las 02:03, el tableteo de los fusiles automáticos, de las pistolas, se escuchaba en un amplio sector de Los Mochis. Pasaron cinco, diez, quince, veinte minutos y los rafagazos continuaban. A las 02:23 se detuvieron.
Cuando el sol comenzó a calentar la mañana, la angustia llegó de golpe a través de los noticieros. Carlos Héctor Ochoa Polanco, el jefe de la Policía Municipal, daba a reportes el parte de guerra de la noche: ocho refriegas en diferentes sitios de la ciudad, ningún detenido, cero heridos y cero muerto.
Por la mañana, la información comenzaba a fluir. Un tiroteo en bulevar Jiquilpan y Antonio Rosales. Dos camionetas entraron al estacionamiento del Wal-Mart y se rafaguearon. Como entraron, los tipos salieron, dejando tras de sí un reguero de cascajos de AK-47; luego otro enfrentamiento en calles de los fraccionamientos Prado Bonito, Lázaro Cárdenas y Álamos Dos.
A las 01:50 horas, en el Trébol de la carretera Internacional, los militares localizaron un auto Honda Accort, color gris, modelo 1999, con placas ULB-4778 de Sinaloa, propiedad de Mario Adán Osorio, quien reside en calle uno y Sabino. La unidad estaba perforada a balazos.
A las 02:58, en Pedro Anaya y Dren Mochicahui, al sur de la ciudad, la Policía encontró convertida en chatarra una camioneta Ford, modelo 2008, con placas DU-74507 de Chihuahua. La camioneta tenía impactos de bala.
A las 03:20 horas, en Pedro Anaya y carretera Mochis-Topolobampo, los sicarios se enfrentaron a balazos, nuevamente. Ahí incendiaron a disparos una camioneta Chevrolet modelo 200 que quedó convertida en chatarra.
Unos veinte minutos después, en la esquina de Benjamín Jhonston y Palma, la Policía encontró otra camioneta Nissan Titan, gris, modelo 2004, con placas TY-51994; en el interior estaban dos pistolas, una 45 y una 9 milímetros, además de varios cascajos AK-47. La camioneta había sido robada el 15 de diciembre del año pasado. Días después, en la calle Libertad, dos autos fueron encontrados estacionados en la cochera de una vivienda. Ayer, otra unidad fue encontrada oculta en el callejón Matamoros.
Luego de los asesinatos de Francisco Abel y de Palemón, que antecedieron a la guerra nocturna, Santos Eduardo Espinoza Ochoa, un tipo de 26 años de edad y originario del Infonavit Macapule, pero residente de Juan José Ríos, fue encontrado muerto en callejones de Guasavito. En sus ropas le hallaron una identificación de Palemón Gregozo García, el individuo asesinado apenas el domingo. Las ejecuciones de tipos del Infonavit Macapule continuaron con el homicidio de Daniel Contreras Valenzuela, de 25 años, mientras que en Juan José Ríos, cuatro personas fueron muertas con un disparo en la cabeza cada una. Ellos son Tomás Alejandro Soto Mondaca, Luz Manuel Soto Vega, Luis Ángel Anaya Armenta y Luis Alberto Valdez Laurean.
Tras las horas interminables de insomnio y miedo ya no quedaba mucho por hacer. Si acaso, rezar y llorar.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.