>>La sorpresiva extradición de Vicente Zambada Niebla
Como casi siempre ha ocurrido, el Gobierno mexicano aprovechó la visita de un personaje de alto nivel de sus homólogos norteamericanos para ofrecer en “bandeja de plata” un elemento que “muestre” su voluntad para combatir al crimen organizado. Esta vez fue Vicente Zambada Niebla, extraditado un día después de que el presidente Felipe Calderón se reunió en Ciudad Juárez, Chihuahua, con la secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Janet Napolitano.
Desde el jueves pasado, Jesús Vicente Zambada Niebla tiene su nuevo domicilio en Chicago, en un penal que pertenece al Distrito Norte de Illinois.
El Gobierno de México lo extraditó a los Estados Unidos. La PGR informó ese mismo día que el traspaso se hizo desde la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, hacia la ciudad de Brownsville, Texas, con base en una solicitud de extradición que existía desde 2003 y que fue esgrimida por la justicia norteamericana semanas después de que el hijo de Ismael Zambada García fue detenido en la Ciudad de México, el 19 de marzo de 2009.
La detención ocurrió en el Distrito Federal y se presume que tuvo origen en una denuncia de Arturo Beltrán Leyva, muerto por elementos de la Marina en diciembre del año pasado en Cuernavaca, Morelos.
Vicente Zambada era buscado para que hiciera frente a dos procesos judiciales, uno en el Distrito Central de Columbia y otro en el Distrito Norte de Illinois, por los delitos de asociación delictuosa y contra la salud. Del proceso de Columbia derivó en 2003 una solicitud del gobierno norteamericano para que Zambada Niebla fuera aprehendido con fines de extradición; el proceso de Illinois es más reciente, pues una solicitud semejante ocurrió apenas en agosto del año pasado.
Zambada Niebla fue detenido por la Policía Federal en la Ciudad de México el 19 de marzo de 2009, en la colonia Fuentes del Pedregal, en posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. Junto con él fueron aprehendidos Óscar Barajas Díaz, Juan Carlos Soria Torres, Federico Pérez Hernández, Wilfredo Ardua Navarrete y Sergio Quevedo López, quienes se desempeñaban como su escolta personal.
El Vicentillo fue recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 3 “Noreste”, en Matamoros, Tamaulipas, luego de que el juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal diera la orden de detención provisional con fines de extradición solicitada por la Procuraduría General de la República.
No se habló mucho de su caso después de que el hijo del Mayo fue presentado. Se supo hasta ahora que Zambada Niebla estuvo recluido todo este tiempo en el penal de Matamoros. Y que en abril el gobierno mexicano recibió, a través de la embajada de los Estados Unidos, la solicitud formal de extradición.
La PGR explicó que extraditaron a Vicente Zambada cuando fueron agotadas todas las etapas del procedimiento, pero dos hechos ocurrieron un día antes que son significativos. El primero es que en Ciudad Juárez se reunieron el presidente Felipe Calderón y la secretaria de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, Janet Napolitano. El segundo es que la ex esposa de Ismael Zambada García, Rosario Niebla, denunció a los medios de comunicación que su casa ubicada en El Álamo, a 40 kilómetros al sur de Culiacán, fue cateada por elementos de la Marina que llegaron en helicópteros sin una orden judicial. Un día después, a través de un comunicado, la Marina desmintió que haya estado en el lugar.
Los juicios en puerta
El nombre de Jesús Vicente Zambada Niebla fue incluido en las lista de la DEA a raíz de la llamada Operación Trifecta, dada a conocer en agosto de 2003. Aparecía junto con su padre, Ismael el Mayo Zambada y Javier Torres Félix, el JT, extraditado a los Estados Unidos el 30 de noviembre de 2006.
En aquella ocasión los gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron los logros de la Operación Trifecta, mediante la cual se detuvo al menos a 240 personas relacionadas con la organización de Ismael Zambada. El operativo había durado 18 meses y participaron los gobiernos de Estados Unidos, México y Colombia.
A raíz de esto, el hijo del Mayo Zambada contaba con una orden de aprehensión con fines de extradición en el Juzgado Tercero de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales del Distrito Federal.
El 17 de mayo de 2007, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló cuentas y bienes de seis compañías y 12 personas en México que identificó como encubridores de la red de tráfico de drogas de Ismael Zambada García. En la lista apareció buena parte de la familia de Ismael Zambada, entre ellos el Vicentillo.
De acuerdo con información del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Vicente Zambada enfrentará primero el proceso de Illinois y después el que le tienen reservado en un tribunal de Columbia.
El juicio iniciará a las 11.00 horas del martes 23 de febrero, en un juzgado del Distrito Norte de Illinois, ubicado en la ciudad de Chicago, con base en una acusación que se hizo el 6 de agosto de 2009, contra al menos cuatro decenas de presuntos narcotraficantes, entre los que figuran, además del Vicentillo, Ismael Zambada García, Arturo Beltrán Leyva, Joaquín Guzmán Loera y Alfredo Guzmán Salazar, hijo del Chapo Guzmán.
“Los supuestos líderes y otros miembros de alto rango de muchos de los cárteles del narcotráfico más poderosos de México son acusados de operar empresas criminales constantes o participar en conspiraciones internacionales de narcotráfico”.
“Desbaratar estos peligrosos cárteles y detener el flujo de drogas, armas y efectivo a través de la frontera sudoeste es una de las principales prioridades de este Departamento de Justicia”, dijo el secretario de Justicia de los Estados Unidos, Eric Holder, al anunciar la acusación.
Fueron incluidos 43 presuntos narcotraficantes en un total de 12 acusaciones formales emitidas en tribunales federales en Brooklyn y Chicago, según anunció la justicia norteamericana en agosto pasado.
En las acusaciones de Brooklyn también fueron integrados otros líderes de cárteles, entre ellos Ignacio Coronel Villarreal, Héctor Beltrán Leyva, hermano de Arturo, y Jesús Zambada García, hermano de Ismael y Vicente Carrillo Fuentes, líder del cártel de Juárez.
En conjunto, las cuatro acusaciones formales de Brooklyn y las ocho de Chicago alegan que entre 1990 y diciembre de 2009, Joaquín Guzmán Loera, Ismael Zambada García, Arturo Beltrán Leyva y otras personas, fueron responsables de importar a los Estados Unidos y distribuir casi 200 toneladas métricas de cocaína, grandes cantidades de heroína y del contrabando al por mayor de los Estados Unidos a México de más de 5 mil 800 millones de dólares en ganancias en efectivo por la venta de narcóticos a lo largo de los Estados Unidos y Canadá.
“Estas acusaciones formales están entre los cargos por conspiración de drogas más significativos emitidos en la historia de Chicago”, dijo Patrick J. Fitzgerald, fiscal federal para el Distrito Norte de Illinois, el mismo que detuvo al gobernador de este estado, Rod Blagojevich, y a su jefe de gabinete, John Harris, acusado de conspirar para obtener beneficios personales a cambio de nombrar al sustituto de Barack Obama en el Senado de los Estados Unidos.
“Los miembros de la Federación compartían rutas de transporte de drogas y obtenían la droga de diversas organizaciones colombianas de narcotráfico, en particular, el cártel Norte Valle de Colombia. Por ejemplo, en 2004, dos envíos por un total de 22 mil 500 kilogramos de cocaína fueron confiscados por la Guardia Costera de los Estados Unidos, cerca de la costa de México.
“La acusación formal alega que los demandados empleaban a sicarios, o asesinos a sueldo, que fueron responsables de cientos de actos de violencia en México, entre ellos asesinatos, secuestros, torturas y saldos violentos de deudas asociadas al narcotráfico bajo su dirección”.
Por su parte, “las acusaciones formales en Chicago alegan que aproximadamente a principios de 2008, Arturo Beltrán Leyva rompió su alianza con Guzmán Loera, Ismael Zambada García y la Federación, por diversas cuestiones que incluían el control de rutas del narcotráfico lucrativas a los Estados Unidos y la lealtad de clientes de venta mayorista de narcóticos, entre ellos los supuestos líderes de una célula de distribución en Chicago.
También añaden que “Guzmán Loera e Ismael Zambada García, junto con otros siete asociados de alto rango, entre ellos dos de sus hijos, Alfredo Guzmán Salazar y Jesús Vicente Zambada Niebla, coordinaron sus actividades de narcotráfico para importar varias toneladas de cocaína desde países de América Central y América del Sur, a través de México, hasta los Estados Unidos, usando diversos medios de transporte, entre ellos aeronaves de cargamento Boeing 747, submarinos y otros buques sumergibles y semisumergibles, barcos contenedores, botes de alta velocidad, buques pesqueros, autobuses, vagones, camiones con remolque y automóviles”.
Una vez que culmine el proceso en Chicago, que puede durar años, Vicente Zambada deberá enfrentar otro en el Distrito Central de Columbia, donde se le involucra también en delitos contra la salud.
De acuerdo con las leyes norteamericanas, una acusación formal es un documento en el que se le notifican los cargos al acusado. Todas las personas acusadas mediante una acusación formal se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.