Para el catedrático de la Facultad de Estudios Internacionales y Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Blas Valenzuela Camacho, la alianza opositora “no abona mucho a la democracia” pues es una figura política que trastoca las ideologías y las diferentes visiones de país que tienen los partidos para, de manera pragmática, alcanzar el poder.
En entrevista con este semanario, el investigador universitario dijo que “estamos ante un panorama de emergencia de los poderes fácticos para buscar el poder y este se busca hasta por personajes que se erigen en políticos y que quieren llegar al poder por la vía que sea, con la ideología que sea y como sea”.
–Las llamadas campañas sucias contra los aspirantes a cargos de elección popular se están manejando también tomando en cuenta a instituciones formales del Gobierno federal, como es el caso de la Procuraduría General de la República, ¿qué significa que dependencias federales se inmiscuyan en esta guerra electoral?
–Por una parte vemos que la normatividad electoral está quedando en el papel. Los hechos la están rebasando. Y vemos que debido a lagunas en las reglas jurídicas, el Consejo Estatal Electoral no puede actuar en la medida de los acontecimientos.
–¿Qué queda entonces si las instituciones encargadas de reglamentar los procesos electorales no pueden controlarlos?
–Creo que el poder de tomar decisiones sensibles y adecuadas está quedando, para bien o para mal, en el elector, que tiene ahora una mayor responsabilidad y una tarea más difícil porque tiene que filtrar innumerable información que le llega por distintos medios, principalmente el Internet.
–¿Cuál es la percepción de la población sobre el actual proceso electoral?
–Hay un sentimiento de la población de que las contiendas políticas están totalmente pervertidas, es triste decirlo pero así es. El estado actual de cosas no abona a percibir contiendas políticas buenas o adecuadas, es lamentable que la percepción sea que la política está pervertida, sin proyectos, ni plataformas ideológicas ni propuestas hacia la población. Lo que sí hay y se exhiben son chismes, mitotes, situaciones privadas de los candidatos, guerra sucia, todo lo que se refleja en el alto nivel de abstencionismo.
–Esto hablaría de que hay más libertad de expresión?
–Sí hay más libertad de expresión pero tiene dos caras, es una navaja de dos filos, hay que tenerla, pero cuando hay más libertad se necesita mayor responsabilidad y mayor capacidad de manejarla. Debe existir, debe de ser completa, pero debemos trabajar en el sentido de generar condiciones para que esas libertades sean usadas con responsabilidad.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.