Al ser la desconfianza la única defensa que tienen contra la traición, los panistas sinaloenses empiezan a ver con prejuicios las actitudes que toma su dirigente Francisco Solano Urías y que abonan a dividir en vez de aglutinarlos en torno a la elección de julio próximo. En la turbación que les genera el descuartizamiento de estructuras ya creadas en el partido, aventuran la misma sospecha que aparece cada seis años camuflada tras la interrogante de si el líder de Acción Nacional opera para el triunfo de las siglas que representa o si se confabuló con el adversario priista para facilitarle la continuidad en el poder.
Signo de los tiempos, las dudas en las militancias de los partidos causan los mismos estragos que nunca han faltado cuando está en juego nada menos que el control político de Sinaloa. En el caso concreto del PAN la incertidumbre es mayor debido a que otro descalabro en una elección de gobernador refundiría a dicha organización en un derrotismo irreversible y vergonzoso. Más pesada sería la pena si la cúpula panista local echara al bote de los desperdicios la oportunidad de la alternancia que tiene servida en viandas de lujo.
La nueva fractura del PAN asoma en Navolato donde Solano quiere imponer a Renato Rubio Salazar como dirigente municipal de ese partido, en una especie de avanzada para sacar adelante la candidatura de Juan Carlos Godoy a la alcaldía, movimiento que sería normal a no ser por lo unilateral de la medida que desplaza a todos los cuadros que por lógica deberían ser consultados y ser parte de la jugada. Tampoco es sensato que el presidente del Comité Directivo Estatal maniobre para la discordia en una coyuntura en que la más elemental inteligencia sugiere construir consensos.
Renato Rubio es parte del grupo solanista que maneja al PAN y que con visión patrimonialista promueve el desplazamiento de aquellos que plantean la revisión, transparentación y reestructuración del partido. Es del llamado clan de Navolato que se lleva una gran tajada de la nómina panista, pues Rubio cobra 10 mil pesos mensuales como coordinador de la zona centro, mientras que a Edgardo Burgos Marentes en su cartera de secretario general adjunto cobra 22 mil pesos y Juan Carlos Godoy, coordinador de estructuras, se lleva 17 mil pesos, así como Luis Enrique Estolano, quien percibe 16 mil pesos como oficial mayor.
Lo que cobran en el PAN y la capacidad para manipular al dirigente estatal no queda ahí sino que preparan la toma del municipio cañero con el mismo arrebato con que actúan los caciquitos pueblerinos, es decir, quitando del medio a las bases y rompiendo procedimientos estatutarios para ajustarlos a la medida de ambiciones facciosas. Incluso esto también sería intrascendente a no ser porque sucede en un importante bastión panista que se le va de las manos al albiazul desde que ese grupo encumbrado en la toma de decisiones impuso allá un sistema similar al del perro del hortelano: ni ganan, ni dejan que otros ganen.
En su muy particular guerra, Solano va dejando a muchos agraviados en el campo de batalla. Primero se confrontó con Domingo Félix y la gente de este que le ayudó a llegar a la dirigencia del PAN venciendo a las huestes de Roberto Gastélum Castro que le cerraban el paso; más recientemente chocó con Yudit del Rincón, desplazándola de una manotazo de la coordinación de la Bancada de Acción Nacional en la 59 Legislatura y también hace unos días le dio la espalda a Manuel Clouthier Carrillo, el aspirante a la gubernatura que en sus señalamientos contra la narcopolítica primero recibió la reprimenda panista, incluso antes de que respondieran los presuntos implicados.
Los resentimientos y la dispersión han acompañado al PAN en Sinaloa en cada elección de gobernador, pero las circunstancias a favor de un avance de la oposición nunca se habían acomodado como hoy en una secuencia de oportunidades que tiene que ver con el desgobierno que existe en el estado, el efecto Félix Guerra que perdura desde 2004 y el enfrentamiento entre millanistas y aguilaristas que parte en dos al PRI. Todo se pone a modo para la alternancia, sin embargo el partido que pudiera encabezar y aglutinar en torno a esa posibilidad está enfrascado en una absurda guerrita interna.
Esto obligadamente anida suspicacias. La delicada interrogante que se coloca como sombra por encima de las desatinadas decisiones de Francisco Solano Urías, de si el dirigente estatal panista está pensando en ganar la elección o ya empezó a tramar la derrota de la organización política que dirige, no es más que el preludio de un desenlace que se ve venir mucho antes del cómputo de los votos. Es el 2010, no se olvide, el año que pone al PAN en la disyuntiva de generar esperanzas a una mayoría harta de ser rehén de todo tipo de mafias, o continuar reciclándose ese partido en el basurero de la desconfianza.
De ser lo segundo, nunca le perdonaría la sociedad que la abandonen cuando a grito abierto está exigiendo que la salven.
Re-verso
Es muy grande la tentación
y única la circunstancia:
o el PAN gana la elección
o Solano le saca ganancia.
Se va pero se queda
En lunes de carnaval tenía que ser la comparsa que se montó para despedir a Jesús Vizcarra Calderón como presidente municipal de Culiacán. Tanto oropel como el utilizado en la inauguración de un sencillo sistema de iluminación del parque Las Riberas o el acto público que se llevó a cabo para anunciar la licitación de la vialidad subterránea que cruzará el canal Recursos. Es el hediondo tufo de la hipocresía en un adiós que anuncia la inauguración del Ayuntamiento como un cuartel más de la campaña vizcarrista.
Nadie va a extrañar a Vizcarra en Palacio Municipal, porque no se ha ido. Ni se irá. Desde fuera de sus oficinas estuvo dándole instrucciones la semana pasada al dizque alcalde sustituto Carlos David Ibarra Félix, quien según dicen los cercanos al nuevo edil, parecía hablar con Dios al responderle: “Sí señor, sí señor”.
Antes muerto que sencillo, el empresario de la carne no se asume como ex alcalde o como precandidato del PRI al Gobierno de Sinaloa. Ya se cree gobernador.
¡Ay mi Mazatlán!
Echada a perder por la misma indiferencia e incapacidad de los gobernantes (aquí no escapan ni Felipe Calderón, ni Jesús Aguilar Padilla ni mucho menos Jorge Abel López Sánchez) la fiesta de los mazatlecos corrió al ritmo del terror y la estampida. Huida de los miles que no fueron, por miedo, y de las familias que ante un simple rumor cayeron en pánico. Preparado todo para el lucimiento, el carnaval no pudo ser, siquiera, la máscara sonriente que tapara el rostro intranquilo de los mazatlecos y los visitantes. Esto es, señores que cobran como autoridades, el dominio del crimen por encima de las instituciones. ¿Les da algo de vergüenza?
Tiene usted todala razón cuando dice que la actitud del presidente estatal del PANen torno a la proxima contienda electoral,pero ello no es causa de desconocimiento del panista, todo lo contrario,puesto que está recibiendo indicaciones de su patrón Chuy vizcarra y está apostando a que el ex-rector de la uas, Melecio Cuen (de quien por cierto se rumora que recibe aportaciones del mismo chuy vizcarra) sea el designado por su partido en una alianza para contender contra Vizcarra o ya de perdiz, que lo lancen como candidato a la presidencia municipal de culiacán.
JOSE LUIS LOPEZ (IP:189.174.155.51) 2010-02-24 22:35:00
SR.SIQUAIROS...TENGO LA PENA DE INFORMARLE QUE SU COMENTARIO SOBRE LO QUE SUCEDE EN EL CM DEL PAN DE NAVOLATO ESTA TOTALMENTE LEJOS DE TODA REALIDAD ME EXTRAÑA QUE TENIENDO BUENOS CONTACTOS EN NAVOLATO,QUE PUDIERAN INFORMARLE SOBRE LO QUE REALMENTE SECEDE Y ASI SU COMENTARIO ESTE MAS APEGADO A LA REALIDAD,LO HAGA EN BASE A DIMES Y DIRETES. POR PRINCIPIO DE CUENTAS LE INFORMO QUE JUAN CARLOS GODOY NO LE INTERESA SER CANDIDATO A LA PRESIDENCIA MUNICIPAL, POR LO TANTO SOLANO NO MANDA A RENATO A PROMOVER NINGUNA CANDIDATURA, PERO MEJOR DIGALE A ISMAEL BOJORQUEZ QUE SE COMUNIQUE CON SU CONTACTO PARA QUE SEPAN LA REALIDAD.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.