>>El crimen se dispara y las corporaciones se achican en Sinaloa: FAS
En medio de la vorágine criminal que tiene a Sinaloa sumido en uno de los momentos más críticos de su historia en términos de violencia, rompiendo incluso récords en delitos de alto impacto, todas las autoridades de seguridad están fallando, mientras la delincuencia se fortalece y amenaza con recrudecerse.
Así lo ve Ricardo Beltrán Verduzco, nuevo presidente de la Federación de Abogados de Sinaloa (FAS), para quien es evidente que no hay inteligencia en las tareas de combate al crimen, la coordinación policiaca es nula, los planes preventivos ineficaces, la persecución del delito fallida y la actitud de los gobiernos demasiado pasiva ante el fenómeno. “Ocupamos policías que se atrevan a combatir el crimen”, dice.
—¿Cómo ves lo que se vive en Sinaloa, más allá de contar muertos y de este registro cotidiano de violencia tan cruda?
—Hace falta esa labor de inteligencia por la que tanto hemos pugnado. Cuando se inició el Plan Culiacán-Navolato-Guamúchil, decíamos que la violencia que se combate con más violencia genera mucha más violencia, y somos partidarios de que se debe combatir con inteligencia. Lo mismo sucedió en Colombia, en Italia: ahí utilizaron estrategias de inteligencia y les dio resultado.
Beltrán Verduzco lamentó que hasta ahora se escuchen las voces de diputados federales y gobernantes en el sentido de que el presidente Calderón debe modificar su estrategia, lo que indica que ya se dieron cuenta que la estrategia militar está fallando y que este tipo de delitos es competencia de la autoridad civil. El jurista estima que el Ejército no debe ir a la punta de esta guerra, sino ser auxiliar, y además, lamenta que los operativos cada vez estén abarcando más localidades, cuando al principio solo eran puntos específicos.
—¿Es una señal de fracaso del operativo en Sinaloa que inició como el Plan Culiacán, luego Navolato, luego Guamúchil y después Mazatlán… Y el problema ya está en todo el estado?
—Claro, y estamos pidiendo que sea un Plan Sinaloa, totalmente; consideramos que todo el estado debe ser atendido porque a lo largo y ancho de la entidad hay delitos de alto impacto; pugnamos porque sea real, que no sea esa desconfianza que existe entre la propia autoridad, que por una parte anda el Ejercito, por otra la Marina, la Secretaría federal, las policías estatales, creo que no existe la coordinación que debe existir en estos casos...
El dirigente de los abogados advirtió del riesgo que en Sinaloa se reedite un “Chihuahuazo”, en alusión a la masacre de jóvenes estudiantes ocurrida en Ciudad Juárez, razón por la que ahora ya da miedo mandar a los hijos a las escuelas, a los parques y a centros de diversión.
—¿Crees que pueda darse algo similar en Sinaloa?
—Sinaloa no escapa a esa posibilidad. Lo que no queremos es que suceda, por eso exigimos que se intervenga de inmediato y me refiero a la autoridad federal, que venga a Sinaloa, que no esté “tirando la bolita” que le corresponde a la autoridad estatal y las municipales, no, que venga y se coordinen y se pongan a trabajar.
—Más allá de las competencias, ¿hasta dónde puede llegar la autoridad estatal en esta lucha?
—Tiene que trabajar de manera coordinada, ¡hasta ahí puede llegar!: coordinarse con la autoridad que le corresponde atender estos delitos. Entiendo cuando dicen que son delitos federales, pero queremos verlos al menos hacer la exigencia de que venga la autoridad federal y trabajen de manera real y efectiva, no que hagan presencia y solo transiten por las calles. No queremos eso. A la autoridad le corresponde atacar las causas que están originando esta descomposición social…
—Pero, es claro que las causas se derivan ahora de la guerra del narcotráfico ¿no?
—Sí, pero la descomposición social, para poder que se derive una causa, tienen que haber delincuentes en potencia y si no ayudamos al interior de la familia, si no metemos programas preventivos, van a seguir existiendo delincuentes en potencia; deben trabajar con programas preventivos reales, no asistir a las escuelas y decir que “visité 300, mil, 10 mil”, no, queremos un programa preventivo real, que rescate los valores, que los padres de familia asuman su responsabilidad también.
—Entiendo que en todas las instancias hay fallas, que la coordinación es clave, y habría que replantearse las estrategias porque falta mayor labor de inteligencia…
—Así es, hace falta un replanteamiento total y el estado de Sinaloa no debe escapar a ese cambio de estrategia, y hasta ahorita se están dando cuenta, están despertando, por fin “les cayó el veinte” de que la estrategia que se combate con violencia genera más violencia y de que está fallando la inteligencia y la prevención.
—¿Crees, siendo realistas, que en Sinaloa la Secretaría de Seguridad Pública, el procurador, tengan la capacidad de hacer algo?
—En el ámbito de su competencia, que está muy marcada la del procurador, estaría mal si te dijera… atribuirle la responsabilidad directa al procurador o a la autoridad estatal en estos acontecimientos, donde claramente se ve que son hechos de alto impacto y delincuencia organizada, pero sí en lo que tiene que hacer la Secretaría de Seguridad Pública estatal, que es trabajar en esos programas preventivos reales, porque también vemos que de la Secretaría de Seguridad estatal están existiendo algunas fallas y no sabemos por qué ha estado tan estática frente a lo que sucede en Sinaloa.
—¿Qué propone la FAS ante esta realidad que vivimos, en medio de esta guerra entre cárteles?
—La FAS propone una mejor y real coordinación entre todas las corporaciones policiacas; que se defina un plan de inteligencia que permita a las policías atacar directamente los asuntos sin que se generen tantos hechos delictivos; que se trabaje inmediatamente en un programa preventivo real. Si eso sucede, tanto la inteligencia, la coordinación, como los programas preventivos, mucho vamos a lograr. Y en cuanto la sociedad vea que está sucediendo, tendremos que coadyuvar con la autoridad.
El presidente de la FAS dijo que no solo los delitos de alto impacto son actos preocupantes en Sinaloa, sino también el constante robo de vehículos, a casas habitación, que se ha generado porque ladrones de bajo nivel se aprovechan de la situación, ante la falta de vigilancia. Lamentó que en Sinaloa la PGR “brilla por su ausencia”, ya que no se ven sus elementos en los municipios, solo agentes del Ministerio Público federal y entonces se pregunta: ¿Quién persigue los delitos del orden federal? Se pronunció también porque los policías patrullen las calles y que no estén acuartelados: “Queremos una Policía que se atreva a combatir a la delincuencia”.
Los hombres armados llegaron con el herido hasta la base de la Cruz Roja de aquella sindicatura. Encañonaron a los tres paramédicos: “Ustedes se lo llevan a donde digamos sin reportar por el radio”, les increpó uno de ellos.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.
En las cifras ocultas de la violencia en México, los niños que han caído en medio del fuego cruzado entre bandas del crimen organizado significan la más infame de todas las historias que puedan contarse de la guerra que a diario y en todas partes libran entre sí, o contra el Gobierno, los narcotraficantes y sus sicarios.