De regreso a la cartelera, luego de una breve ausencia y de revisar algunos filmes en la DVDoteca, traemos Julie & Julia (Estados Unidos/2009), de Nora Ephron, curiosamente “basada en dos historias verdaderas”: la de Julia Child, revolucionaria cocinera norteamericana que cambió la manera de comer de la gente de su país, principalmente, con su libro Mastering the Art of French Cooking (1961), y programas de televisión, y Julie Powell, quien escribiera de su experiencia al cocinar las recetas de Julia a lo largo de un año. Específicamente la cinta está inspirada en los best sellers Julie & Julia (de Powell) y My Life in France (de Child, junto con Alex Prud’homme).
A finales de la década de los 40, Julia Child (Meryl Streep) llegó a vivir a París, porque a Paul (Stanley Tucci), su esposo, lo mandaron a trabajar a ese lugar. A ella, que le quedaba mucho tiempo libre, por lo que había que hacer algo, y fue así como llegó a estudiar cocina. Su interés fue tal que más tarde escribió las recetas con la intención de publicar un libro, al lado de dos de sus amigas.
Cuarenta años más tarde, en el barrio de Queens, en Nueva York, Julie Powell (Amy Adams), una escritora frustrada, que tiene que trabajar en una empresa donde se reciben quejas de los afectados por el 9/11 (estamos en el 2002), por sugerencia de su esposo (Chris Messina) abre un blog en la red, a la vez que se fija la meta de realizar, en 365 días, 524 recetas de cocina del libro de Julia, y escribir en su página en Internet su experiencia al cocinarlas.
Mientras al esposo de Julia lo mandan a otra ciudad, y el proyecto del libro queda en espera, el blog de Julie cada vez tiene más seguidores, por lo que hay interés de varias editoriales de publicarle un libro, aunque su más grande ídolo, a quien añora conocer —Julia, con 90 años de edad—, no esté muy de acuerdo en lo que escriba, y eso la haga sentirse muy mal.
A lo largo de la cinta se alternan los dos relatos, de Julie y Julia, llevándonos de una época a otra, en las que se presentan las similitudes de estos dos personajes: al cambiarse de casa con sus respectivos esposos (que siempre ven exageradamente el lado positivo de las cosas); en su interés por la cocina, o, al momento de realizar alguna receta, lo cual es uno de los aspectos (nada nuevo, hay que aclarar) interesantes de la película: el manejo que hace Ephron de las historias, para contarnos la vida de estas dos mujeres.
Si bien, la actuación de Adams no es nada despreciable, incluso su Julie es muy encantadora, Streep demuestra una vez más por qué es una actriz reconocida, su interpretación (por la que ganó en los Globos de Oro de este año, como mejor actriz de comedia o musical, por cierto) es, simplemente, estupenda, aunque hay que reconocer que por momentos llega a desesperar esa manera tan característica de hablar de su personaje.
Una cosa sí le aseguro, después de ver la cinta, lo primero que se le ocurrirá hacer es buscar el tan mencionado libro de recetas, tal vez le dé por llegar directo a la cocina de su casa a preparar algo de comer, pero de seguro, y luego de ver ese desfile de platillos, saldrá del cine con algún antojo. No se la pierda… bajo su propia responsabilidad, por supuesto.
Santiago Creel Miranda no está confiado porque conoce la cancha que está pisando en su segundo intento por convertirse en el candidato del PAN a la Presidencia de la República.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.
“Como indicios, quiero manifestarles que en la escena (del crimen) se aseguraron diez cascajos (sic) de arma de fuego y siete ojivas, posteriormente en un operativo implementado por la Policía Ministerial fue localizada y asegurada la motocicleta que utilizaron los autores materiales de este hecho criminal para retirarse de ese lugar, la cual cuenta con reporte de robo del 6 de enero de este año, robo que ocurrió en el puerto de Mazatlán”, dijo Marco Antonio Higuera Gómez, procurador general de Justicia del Estado.