Crecen robos a comerciantes; la PGJE dice que se reducen
El delincuente apenas ocupó diez segundos para realizar el asalto. No le importaron los testigos, las cámaras de videovigilancia del negocio, ni el paupérrimo botín.
La dependienta ni se inmutó; está acostumbrada. Apenas salió corriendo el asaltante, perdiéndose en las calles, siguió despachando. No llamó a la policía, no gritó, jamás solicitó apoyo. Con rostro de resignación más que de miedo, pidió al cliente que le pagara exacto el costo de la medicina, le entregó el comprobante y hasta entonces avisó por radio que la sucursal de Farmacón, ubicada por la avenida Benjamín Hill, en el sector Barrancos, había sido robada de nuevo.
Inventario desalentador
Este tipo de sucesos cada vez son más frecuentes en la capital del estado. Los comerciantes apenas ven caer el sol, cruzan la línea de la probabilidad de asaltos a sus negocios, que han venido en aumento, manteniendo una escalada que hace parecer insignificantes las cifras de detenciones o programas para contrarrestar este tipo de ilícitos.
El coraje y la desesperación redundan en impotencia. Víctima de asaltos constantes en su negocio de pinturas, José Luis Aispuro Calderón, quien es presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Culiacán, asegura que el robo al comercio se ha convertido en parte del inventario de quienes se dedican a la actividad. Los comerciantes, asegura, han desistido de denunciar por la falta de resultados inmediatos y por las altas primas en sus seguros.
“Del mes de junio al mes de julio, los asaltos a comercio se incrementaron en un cien por ciento; debo decirte que no necesariamente todos esos asaltos y robos se denuncian”.
Las empresas Oxxo y Farmacón son las más afectadas por este delito, según cifras del consorcio farmacéutico: de enero a julio registró en sus diferentes sucursales 231 asaltos, siendo junio y julio los meses con mayor incidencia, con 82 asaltos. Por cierto es el periodo del año en que se intensificó el operativo conjunto Culiacán-Navolato, situación que no ha mejorado para nada la labor preventiva, advierte Aispuro Calderón.
“No vemos nosotros ningún resultado por parte de los operativos y retenes de las fuerzas federales y lo que sí vemos es que están distrayendo a las policías municipales en andar en esos operativos que no están dando resultados y nos están descuidando todo lo que tiene que ver con la vigilancia en el comercio”, señala el dirigente de la Canaco.
Las cifras de la PGJE
La cajera vestida con bata de doctor no duda en abrir la caja registradora apenas ve que el joven de gorra, camisa blanca, pantalón de mezclilla y tenis, hace la finta de sacar un arma de su pantalón. Se apura en entregar el dinero, el tipo sale corriendo, antes toma unos dulces y se va.
Pero para la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) este delito no está en franco incremento, más bien, las cifras hablan de una reducción en comparación al 2007, argumenta el subprocurador de la zona centro, José Luis Leyva Rochín, quien al iniciar la entrevista desdobla una hoja con las estadísticas oficiales detalladas con todo y porcentajes.
Del mes de enero a agosto, la Agencia Especializada en Robo a Comercio mantiene un registro de 218 asaltos; en este mismo periodo se ha detenido en flagrancia a 158 presuntos delincuentes y aplicado 109 órdenes de aprehensión. Estas cifras, defiende Leyva Rochín, son únicas y exclusivamente de casos en los cuales se integró un expediente.
“Nosotros les hacemos un llamado a los comerciantes para que se presenten a levantar las denuncias al Ministerio Público más cercano y que no dejen de proporcionar la información necesaria para efecto de poder llegar a esclarecerlo y detener a los delincuentes”, dice.
Pero los llamados no son escuchados y los comerciantes solo acuden cuando pretenden hacer efectivo el seguro, a consecuencia de que el monto robado es considerable. Sin embargo el temor a denunciar es grande pues son víctimas de represalias, según afirma el líder de la Canaco, José Luis Aispuro.
“Hemos visto muchas veces que agarran en flagrancia a los rateros y a la vuelta de dos, tres días, andan afuera y ya nosotros como comerciantes empezamos a tener miedo porque esos asaltantes regresan y nos amenazan porque los denunciamos”, argumenta.
Ponle el dedo al ratero
El asaltante ingresó al Oxxo ubicado por Ciudades Hermanas y Tabalá. Amenazó a los dependientes, tomó el dinero de la caja registradora y salió corriendo, como siempre. Un joven trabajador reaccionó y corrió tras él para darle alcance. El asaltante se percató de que lo seguían, volteó y accionó su arma. El empleado murió.
De manera conjunta con la PGJE y la Canaco se ha implementado el programa Ponle dedo al ratero, publicando carteles con las fotos de los delincuentes y llamando a denunciarlos. Sin embargo, y a pesar de los resultados ofrecidos por la Procuraduría, el programa no ha funcionado al cien por ciento, considera Aispuro Calderón.
“Este año nosotros hemos visto que no ha terminado de funcionar; son algunos factores que como comerciantes, sin ser expertos en seguridad, consideramos que han estado atacando muy fuerte el crimen organizado y mucha gente que prestaba sus servicios a la delincuencia organizada se está dedicando a asaltar”.
Pero el subprocurador Leyva Rochín asegura lo contrario y aun cuando confirma que el modo de operación de los asaltantes ha cambiado presentando mejor apariencia, no se ha comprobado que éstos tengan vínculos con la delincuencia organizada o pertenezcan a un grupo estructurado para ese objetivo.
“Hemos detenido personas que están organizadas entre dos o tres gentes pero no hemos detectado una banda organizada de varias personas que tengan un líder y los mande a robar. No descartamos la posibilidad de que exista”.
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.