Ocurrió después de la detención de gatilleros de los Beltrán Leyva.
Inmediatamente después de la detención de cinco integrantes de la primera línea de supuestos gatilleros de los hermanos Beltrán Leyva, autodenominados Los Halcones, los diferentes destacamentos grupales de la Policía Federal comenzaron a recibir amenazas de represalias.
Lo menos que las voces masculinas advierten a los suboficiales de la Policía que contestan el teléfono, es que pronto recibirán un bazucazo, revelaron algunos elementos que pidieron anonimato.
Otros oficiales revelan que también han recibido algunas advertencias de ataques durante los patrullajes carreteros, o que al salir de sus viviendas o al legar a éstas serían recibidos a balazos.
Ante los desafíos que se dejaron sentir más intensos unos cuatro días después de la ejecución del operativo policial que provocó más dudas que certezas, y sin que la Policía Federal alardeara de sus resultados, los mandos superiores suspendieron los operativos carreteros individuales y ordenaron la realización de convoyes para que cada elemento sirviera de protección a su compañero.
Las amenazas tienen que ver con la captura de Marco Antonio Rosas López, Luis Enrique Lugo Cortés, Luis Enrique Ayala Ruiz, Francisco Javier Soriano Sierra y de Leonardo López Cerecer, efectuada al 28 de agosto en una casa de seguridad ubicada en la calle Benjamín Hill número 1065, en la colonia Scally, y en donde ––de acuerdo con el boletín 715/2008 de la PGR, subido a Internet a las 11:21:09 del lunes 1 de septiembre–– la Policía Federal decomisó, tras un enfrentamiento, cuatro rifles AK-47; una escopeta calibre 12 con cargador cilíndrico y dos camionetas, una de ellas blindada.
A los cinco detenidos se les acusa de delincuencia organizada, delitos contra la salud, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y lo que resulte.
La Procuraduría General de la República confirmó que cinco detenidos en esta ciudad tienen vinculación con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva y que se encuentran en el Centro Nacional de Arraigo, en la Ciudad de México, a disposición del juez Sexto de Distrito de Procedimientos Penales.
Pues como no los van a amenazar si son muy confusos sus operativos y sin ninguna informacion al publico, ya que todo es dedaso de sus jefes del cartel de Sinaloa o los "Intocables"
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.