>>Oficialmente “no pasa nada”; científicamente: podría ser un volcán
El Cenapred, el gobernador Aguilar Padilla, Protección Civil y otras autoridades aseguran que no pasa nada, que no estamos en zona sísmica y que eso es asunto de Durango. La Tierra los contradice: se mueve, tiembla, asusta y recuerda que debajo del suelo sinaloense está la falla de San Andrés, la de Tamayo y la placa de Rivera.
Cuando el gobernador Jesús Aguilar Padilla declaró el 13 de julio que “Sinaloa no es zona sísmica” y que está preparado para un terremoto, nadie le creyó. Y es que como nunca en la historia del estado, una serie de eventos sísmicos ha tenido lugar en diferentes lugares, e incluso, en aguas del Pacífico, un temblor de 6 grados en la escala de Richter alertó a los sismólogos, pero sobre todo los que se registran en Durango, porque “se salen de toda regla”.
Además, no se puede hablar de “estar preparados” cuando ni siquiera se sabe a ciencia cierta qué está pasando debajo de nuestros pies, ya que a pesar de los temblores recurrentes, ni el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) ni el Servicio Sismológico Nacional, ni nadie, han realizado estudios serios en la zona.
Eso a pesar de que dicho espacio geográfico incluye algo todavía más inquietante: la actividad atípica e intensa en las placas litosféricas en Durango, a 70 kilómetros de Culiacán, misma que fortalece la hipótesis de que el magma está cada vez más cerca de la superficie, es decir, si esa roca fundida que está en proceso de ascensión sigue subiendo, se puede estabilizar a cierta profundidad… o puede derivar en un volcán.
Sí es zona sísmica
Para el responsable de la Red Sísmica Sinaloense del Centro de Ciencias de Sinaloa, el doctor Juan Espinosa Luna, los temblores ocurridos en Sinaloa y Durango son parte de cambios importantes a nivel global que propician una intensa actividad sísmica.
Y si bien en Culiacán nunca se había sentido un temblor tan fuerte, como el de 3.1 grados, cuyo epicentro fue en el sector Santa Fe, lo que realmente se sale de toda regla es el caso de Durango, donde, pese a que el catálogo de la UNAM la considera zona asísmica, no ha dejado de temblar.
Esto evidencia que la zona históricamente no estaba bien mapeada y entre otras cosas fue porque no se tenían sismógrafos para determinar parámetros. Ahora los sismógrafos están diciendo que sí es zona sísmica. Pero además, generan información para que la ingeniería civil desarrolle esquemas de construcción adecuada de casas y edificios.
Y para quien tiene dudas de que Sinaloa es zona sísmica, de acuerdo con la Zonificación Sísmica de la República Mexicana, la entidad se ubica en la sección B y C, “donde se registran sismos no tan frecuentes”. Y esto es debido a que el territorio sinaloense está sobre el Cinturón de Fuego, afectado por la falla de San Andrés, la Placa de Rivera y Tamayo.
Entrevistado al respecto y ante la inquietud de que en caso de emergencia sísmica se tenga la capacidad de reacción, el profesor Francisco Díaz Angulo, director de Protección Civil estatal, dijo que “no es zona altamente sísmica y que cuando ocurren no van más allá de los 4.7 y 4.9 grados”. Por lo pronto un temblor ya alcanzó los 6 grados, y de acuerdo con los expertos, entre un sismo de 4.7 y uno de 4.8, la diferencia no es de una décima matemática, sino de una intensidad diez veces mayor.
Algo muy interesante
Cuando el doctor Espinosa Luna declaró a los medios que en Durango había algo “muy, muy, muy interesante”, dejó entrever la posibilidad de que en la zona se estaba gestando un volcán.
La idea no tiene fundamentos comprobados, pero la información de que dispone el Centro de Ciencias de Sinaloa, y que ha compartida con expertos internacionales de la Universidad de Frankfurt, Alemania, ha inclinado la balanza a favor de la tercera hipótesis: un proceso de ascensión magmática.
Las otras dos hipótesis hablan de un enjambre y de una serie de enjambres, que son muchos sismos someros —muy cercanos a la superficie— que de repente desaparecen. El asunto es que, particularmente en Durango no ha ocurrido esto último y siguen registrándose temblores.
“La hipótesis por la que nos estamos yendo un poquito más es la de que creemos que es un evento de origen magmático, pero volvemos a lo mismo, ocupamos más información”, dice el doctor Espinosa Luna, quien lamenta que no se esté haciendo nada pese a que la Federación asumió la responsabilidad.
Aunque la idea suena disparatada, y aun cuando el Cenapred haya venido al lugar de los hechos y en unas horas declaró que no pasaba nada, que no eran sismos peligrosos, y que no es zona volcánica, la Red Sísmica Sinaloense cuenta con información seria que le arrojan otra realidad.
“Durango está muy lejos de la línea de costa, que es la zona de subducción, donde se pueden formar volcanes; sin embargo, estamos viendo ciertos sismos que nos dicen lo contrario, sismos que han evolucionado en tiempo y en profundidad, están siendo cada vez más someros: el primero se localizó a 57 kilómetros de profundidad, otro más a 50, y así se han venido registrando a 40, 30, 10, y ahora ya tenemos algunos que están a tres kilómetros de profundidad”, explica el experto.
De brazos cruzados
Lo peor que pueda pasar en este tipo de casos es no hacer nada. Y está pasando. La gente de Tamazula, Durango, Topia y otras comunidades cercanas a los eventos sísmicos, han solicitado estudios por parte del Centro de Ciencias porque sienten como si muchos caballos corrieran por un lado de sus viviendas y eso ocurre muy seguido. Tienen miedo y lo han manifestado, pero no alcanza para que las autoridades hagan algo más serio para tranquilizarlos.
“El problema es que íbamos a trabajar en la zona, a explorar, pero no se nos dieron las facilidades de parte del presidente municipal de Tamazula (Durango)… Él se comprometió inicialmente que nos iba a proporcionar un helicóptero; nosotros no tenemos geólogo aquí en el Centro de Ciencias; contratamos uno, vino y nos quedamos como “novia de rancho”: vestidos y alborotados con todo el equipo. Quedó (el alcalde) que nos iba a confirmar, y nada”, lamenta Espinosa Luna.
El sismólogo se ha puesto en contacto con el director del Servicio Sismológico Nacional, doctor Carlos Valdez, con quien coincide que es necesario colocar en la zona una serie de sismógrafos para triangular y tener menor margen error en la localización de los eventos, ya que actualmente, con un solo equipo detector se tienen márgenes erráticos de entre 500 y 600 metros. Son más exactos los señalamientos que hace la gente en el sentido de que tal o cual cerro se ha agrietado por los sismos.
—¿Qué le preocupa de esta situación?
—Que no se haga nada. Nosotros aquí de Sinaloa estamos trabajando con lo que tenemos y lo que podemos, pero me pongo en el lugar de la gente de Durango: ¡Oye, dime algo!, ¡haz algo!, pero desafortunadamente, como es otro estado, ya se complica mucho la situación ahí.
Mientras el doctor Juan Espinosa se lamentaba de esta situación, los monitores sísmicos registraron al menos cuatro temblores en la región de Durango. “A mí me preocupa ver esto y que no se haga nada, ¿y qué hago?, tengo que seguir leyendo artículos para saber qué hacer y no hacerlo porque Cenapred es el encargado y ni siquiera nos pide la información que ellos no tienen y nosotros sí”.
Así, mientras algunas autoridades insisten en que no pasa nada, o que no hay peligro o de qué preocuparse, pueblos enteros de Durango y algunos de Sinaloa viven con miedo o incertidumbre y la Tierra sigue “respirando” y el magma insiste en acercarse cada vez más o rebasar la litósfera. Y si no pasa nada, y si no es zona sísmica o volcánica, ¿por qué se mueve?
>>Es una presa caduca y puede resultar dañada por sismos
La Sanalona en riesgo
En medio de la polémica de si el estado de Sinaloa está sobre una zona sísmica o no, y si hay la posibilidad de que surja un volcán o no en Durango, surge una preocupación mayor: la presa Sanalona pudiera verse afectada con el registro de un temblor que alcance los 5 ó 6 grados, sobre todo porque ya es una obra hidráulica que ha cumplido con su periodo de vida útil. Sobre esto habló el doctor Juan Espinosa Luna, geofísico responsable del monitoreo sísmico del Centro de Ciencias de Sinaloa:
—¿Por qué se desinstalaron los sismógrafos que conforman la Red Sísmica Sinaloense? —Están desinstalados por si se ocupan. Estos (sismógrafos) es importante tenerlos aquí por el caso de la presa…
—Explíqueme eso de la presa…
—Si en Durango se registra un sismo muy fuerte, que pudiera ser entre 5 ó 6 grados en la escala Richter, posiblemente pudiera originar algún problema estructural en la presa. El objetivo es tener el equipo disponible para ir a hacer una prueba de vibración en la presa. Eso te ayudará a determinar cuál sería el máximo golpe que pudiera aguantar sin que tuviera problemas.
—¿Podría haber algún rompimiento?
—Sí, y podría haber problemas de inundación. Es lo que para nosotros en Sinaloa sería preocupante y por eso es importante ir a averiguar qué está sucediendo.
—¿Y qué están esperando para instalarlos?
—Lo vamos a hacer, solo esperamos que nos den la instrucción.
—¿En cuánto tiempo se haría?
—Espero que en esta semana. Sería lo más conveniente hacerlo ya. Pero volvemos a lo mismo: Cenapred está encargada también, de hecho, en una declaración de la Conagua se hizo saber que ya estaban en coordinación con Cenapred, pero nosotros estamos preparados.
—Aquí algo preocupante es que nadie sabe si la presa se afectó con los sismos registrados… ¿puede que ya esté afectada?
—Puede ser, pero lo que tengo entendido es que Conagua está vigilando las 24 horas; no sé qué tipo de vigilancia tengan, no sé qué es lo que estén haciendo, pero si afirman eso, seguramente tendrán algún método con el que verifican que realmente no esté pasando nada.
—Y si pasó algo no lo van a decir, igual y lo están resolviendo para no generar alarma…
—Pues sí, pero… yo al menos no actuaría así.
La verdad, me da gusto que se interese por todo esto que esta pasando, yo soy de Culiacán y vivo en Tamazula, Dgo. aqui en el pueblo solo se sintieron 2 temblores fuertes y uno que en cuanto se noto, pero se que en rancherias cercas del pueblo si tiembla muy fuerte.... La verdad me preocupa mucho el hecho de que no se este haciendo nada al respecto, y creo que ninguno de los dos estados ponga de su parte para arreglar este problema, quieren ver ya el volcan o que pase una catastrofe para querer solucionarlo despues.....
Mi pregunta es ¿ No se podrá solicitar ayuda al Presidente de la República?? ya si dos estados estan negando la posibilidad de brindar proteccion y seguridad a los pobladores que mas da intentarlo con el representante de la republica... Aunque por problemas políticos dudo que el Presidente le ponga importancia, ya ve que aqui lo que importa es la politica y no la gente..
nespinoza13@hotmail.com
desde que estaba adolesente, hace como 15 años que me tocaba escuchar en noticias y articulos, que sinaloa es una zona de sismos activa, pero que eran casi inperceptibles, y no me había tocado sentir ninguno, pero en estos ultimos cinco años si ya me han tocado tres veces y bien fuertecitos. cada gobierno que entra, que pasa?, no tenemos cultura para sismos, solo algunos anuncitos en raros edificios nuevos de gobierno.
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