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Alrededor de medio centenar de personas bloquearon durante cerca de cinco minutos el tráfico vehicular por la carretera México 15, frente a la comunidad de Ruiz Cortínez, para exigir al gobierno investigue el “levantón” de un joven por parte de un grupo de sicarios, durante la semana pasada.
Los inconformes accedieron a liberar la vía federal, de gran afluencia vehicular, para dialogar con Rolando Bon López, subprocurador General de Justicia de Sinaloa, quien les ofreció agilizar las indagatorias.
Familiares y amigos del joven Adrián Ramos Valenzuela, quien fue “levantado” (secuestro sin rescate de por medio) por sujetos armados el martes de la semana pasada, denunciaron que la PGJE no ha dado respuestas porque no tiene interés en investigar este caso.
Los manifestantes encararon al funcionario estatal y advirtieron que volverán a tomar la carretera y a emprender otras acciones si no inician la búsqueda del joven ni aceleran las investigaciones, ya que a pesar de que desde el martes se interpuso una denuncia y ya se abrió una averiguación previa, los agentes de la Policía Ministerial ni siquiera han hablado con los familiares del desaparecido.
“Estamos cansados de tantas promesas, de tanta inseguridad, de que ustedes no hagan nada, queremos que se pongan a trabajar, que lo encuentren”, dijo uno de los inconformes.
“Desaparecen” nueve sinaloenses en Tamaulipas
Nueve ciudadanos de esta entidad, vecinos del municipio de Guasave, acudieron a trabajar a Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, y aparentemente fueron “levantados” por grupos criminales ligados al narcotráfico y desde el 19 de junio no saben nada de ellos.
Según los familiares, las autoridades de aquella entidad ofrecieron dar resultados e iniciar las indagatorias, pero les pidieron que no dijeran nada a la prensa.
Los desaparecidos fueron identificados como Julio César Ochoa Romo, de 20 años, Víctor Romero, de 33 años, José Hugo Camacho Fierro, de 37 años, Carlos y Ricardo Peña Mexía, Marcelino Moreno Leal, de 34 años, Constantino García Jiménez, 36, Roberto Gutiérrez Medina, 33 años, y Eduardo Toyota, de 43 años.
Todos ellos acudieron contratados por la empresa de telefonía celular Nextel a aquella ciudad, para instalar antenas repetidoras.
Familiares señalaron que desde antes de salir a Tamaulipas los habían amenazado “solo porque eran sinaloenses”; al parecer, según versiones extraoficiales, un grupo armado, con personas vestidas de negro, fueron quienes se los llevaron.
Karina Peña Mexía y Osvaldo Toyota, parientes de dos de los desaparecidos, acusaron a los gobiernos de Sinaloa y Tamaulipas de no tener interés en este caso, y señalaron que acudirán a interponer denuncia a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). |