En una visión retrospectiva es posible admirar la obra de Álvaro Blancarte en su exposición Alquimista Matérico, la cual, tras ser postergada por la contingencia sanitaria motivada por la influenza, se inauguró el jueves 25 de junio.
El Museo de Arte de Sinaloa tuvo una gran asistencia de amigos y conocedores del arte para observar esta exposición que muestra una selección de diferentes series que ha realizado este destacado artista plástico.
Toda la planta alta del museo ocupó las obras pictóricas de Blancarte en sus series Espacio y forma, Circos, Una perra llamada vaca, Rescate, Los Armadillos, Las siete colas del perro, Negra, Kaimansutra, Barroco Profundo, Chamanes, además de una instalación y esculturas de la serie El Oráculo, que abarcan cinco etapas de su pintura, desde los años setenta hasta nuestros días.
Blancarte señaló: “Me da mucho gusto tener por primera vez una exposición inmersa en mi tierra, en mi barrio, más gusto tener tantos amigos.” Y al respecto Sergio Jacobo, director del Instituto Sinaloense de Cultura indicó que el año pasado, tras inaugurar su exposición Barroco Profundo, tras 20 años de no poder disfrutar de su obra en su propia tierra, se comprometió a que “por ningún motivo volvería cometerse semejante omisión con uno de los más queridos y reconocidos pintores sinaloenses”.
Con presencia de Leonel Maciel y Rolando Arjona y muchos artistas más, Jacobo recordó que dentro de unos días, a principios del mes de julio le será entregado a Álvaro Blancarte el Premio Sinaloa de las Artes 2008, ya que él “es un referente significativo de nuestra cultura, quien ha asumido el triple papel de artista, maestro y promotor cultural.
Muestra de ello es que la próxima semana impartirá el taller La plantilla aplicada al arte contemporáneo como parte del programa Profetas en su tierra en el nuevo Centro Sinaloa de las Artes Centenario.
Jacobo recalcó que esta es la exposición más importante que Blancarte haya presentado en su entidad y, en el mismo sentido, Blancarte simplemente advierte a sus amigos: “La exposición soy yo; eso, simplemente”.
Los hombres armados llegaron con el herido hasta la base de la Cruz Roja de aquella sindicatura. Encañonaron a los tres paramédicos: “Ustedes se lo llevan a donde digamos sin reportar por el radio”, les increpó uno de ellos.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.
En las cifras ocultas de la violencia en México, los niños que han caído en medio del fuego cruzado entre bandas del crimen organizado significan la más infame de todas las historias que puedan contarse de la guerra que a diario y en todas partes libran entre sí, o contra el Gobierno, los narcotraficantes y sus sicarios.