>>Después del terror del crimen organizado, asaltos y robos asolan al comercio
Los socios de la Cámara de Comercio de Culiacán creían que nada superaría la crisis generada por la psicosis del miedo que durante el segundo semestre del año pasado convirtió sus negocios en ruina y soledad. Pero una embestida de asaltos y robos llega el primer trimestre de 2009 para darles el tiro de gracia… o al menos que puedan obligar a las autoridades a poner gobierno.
Los comerciantes ya se lo dijeron al alcalde Jesús Vizcarra y al general Antelmo Jiménez, jefe de la Policía Municipal: luego del terror al que el crimen organizado sometió a Culiacán la segunda mitad de 2008, llegó una insoportable ola de delincuencia común.
Acabaron los homicidios de alto impacto que el año pasado contrajeron hasta en un 70 por ciento las ventas y que son de competencia federal; vino el 2009 con un coletazo sin precedentes en ilícitos que corresponde combatir al Gobierno local.
Son los robos y asaltos que arrinconan en la indefensión y la impotencia al comercio organizado. Todos los días, a cualquier hora y en el lugar que sea los dueños, empleados o clientes de los establecimientos son víctimas de uno o varios sujetos armados que se llevan las ganancias del día y desvalijan a los consumidores.
Ello llevó a la Cámara de Comercio de Culiacán a publicar, el 18 de marzo, un enérgico llamado público a las instancias estatal y municipal de Gobierno a que asuman las medidas necesarias para otorgar condiciones indispensables para el desarrollo de esta actividad. “Es inadmisible que cada autoridad evada sus responsabilidades, y se muestre rebasada y hasta imposibilitada para responderle a los ciudadanos en la más elemental demanda: la seguridad y patrimonio familiar”, expuso el documento.
Cuatro o cinco denuncias al día en promedio, contra un estimado de igual número de casos que no se reportan. “No podemos seguir así, ya tenemos derecho a trabajar en paz, a que nuestros trabajadores estén tranquilos”, le dijo al presidente municipal el dirigente de la Canaco, José Luis Aispuro Calderón.
Vizcarra fue invitado a comparecer ante los afiliados de la Canaco, el viernes 20 de marzo. Llegó acompañado del director de Seguridad Pública Municipal a un encuentro ríspido, tenso y de recriminaciones. Ante él los testimonios de los afectados, contra las cifras “normales” de las áreas policiacas.
El desaire de Josefina
Ante la desesperación de los socios, la Canaco agendó una serie de pláticas con funcionarios del área de seguridad pública. El martes de la semana pasada debió asistir la secretaria de Seguridad Pública del Gobierno del Estado, Josefina García Ruiz, pero de última hora canceló. En su lugar envió al subsecretario Fortino Bórquez Velásquez y al director de la Policía Estatal Preventiva, Francisco Javier Palma Cárdenas.
También harán que los escuche el procurador Gilberto Higuera Bernal y el presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, Canuto Alfonso López López.
Se lo hubieran querido decir a García Ruiz, pero se lo dijeron a sus colaboradores. En comparación con el primer trimestre de 2008, este año crecieron un 35 por ciento los asaltos en el centro comercial de Culiacán, a consecuencia de que desde diciembre se retiró la vigilancia de la Policía. “Si la titular de la SSP no nos quiere oír, buscaremos la forma de que cumpla con su obligación”.
“Porque si ella nos saca la vuelta ¿a quién le pedimos garantías para trabajar, qué debemos hacer para que nos hagan caso? Primero nos decían que eran delitos federales y que le correspondía resolverlos al presidente Felipe Calderón. Ahora son situaciones que el gobierno de Aguilar Padilla debe resolver, pero no lo hace”, reclama un comerciante que en una semana sufrió tres asaltos en un mismo establecimiento.
La Canaco abrió un programa para que los afectados interpusieran sus denuncias a través de Internet, pero ahí se han acumulado más de 400 quejas sin que nadie las tome en cuenta. El Ministerio Público se niega a atender estos casos al considerarlos intrascendentes.
A Vizcarra sí se lo plantearon en su cara. Que ponga orden, que haga valer la ley. Pero el edil iba con la misma actitud de destacar el pavimento, el Bando de Policía, los rasgos dulces de su administración. “Definitivamente la seguridad pública no le interesa, es un tema que se les resbala”, dijo a Ríodoce otro de los asistentes a esa reunión.
Antelmo Jiménez sí les puso atención, escuchó propuestas para restablecer el orden en el comercio de Culiacán y prometió asumir medidas inmediatas. El general, que asumió el cargo el pasado 11 de noviembre como parte del plan para militarizar las policías estatales, se reflejó preocupado por expresiones como “apenas salimos del terror y entramos al desamparo, a que nos dejen a merced de la delincuencia común”.
Lo mismo pasó con Fortino Bórquez, el subsecretario de Seguridad Pública, Prevención y Readaptación Social del Gobierno del Estado. Acudió únicamente a cubrir la ausencia de su jefa, no así el director de la PEP que, afirman los comerciantes, se mostró sensible a la impotencia de los socios de la Canaco y prometió actuar en consecuencia.
Impunidad y corrupción
Al procurador, que es el siguiente invitado a estas reuniones de la Canaco, se le expondrán los altos niveles de impunidad que alientan a los maleantes a llevar a cabo la mayor arremetida violenta contra los comerciantes. El coraje de los empresarios no tiene topes, dicen, porque esta vez están dispuestos a llegar a donde sea.
La Procuraduría no registra ese estado de alarma que invade a los integrantes de la Canaco. De acuerdo con las estadísticas de la dependencia, los robos en local comercial abierto al público si acaso registran una leve variación en comparación a los ocurridos el año pasado. En enero de 2008 se registraron 79 denuncias, contra 74 del primer mes de 2009; en febrero de 2009 hubo 64 contra 60 de 2008 y en marzo van 36 contra 60 del año pasado.
Igual en robo violento, la PGJE presenta indicadores estables. En enero de 2009 hubo 90 casos contra 82 de enero de 2008; en febrero 96 hechos en 2008, contra 77 de 2009. Y en marzo 48 denuncias este año contra 90 de 2008. El robo de vehículo es el delito que más se ha disparado: 710 casos en enero de 2009 contra 377 de 2008; en febrero 611 hechos en 2009 contra 393 de 2008 y en marzo tiene registrados 305 eventos de ese tipo en 2009, contra 371 contabilizados en 2008.
Finalmente los comerciantes expondrán el problema ante el Supremo Tribunal de Justicia del Estado. Le harán ver que por hechos de corrupción o de desgano para aplicar la ley, los pocos delincuentes que logran ser detenidos salen en libertad en cuestión de horas.
Es la primera vez que la Cámara de Comercio decide acudir simultáneamente a las autoridades municipales y estatales de los ámbitos preventivo y de procuración e impartición de justicia. El sector, acorralado por una delincuencia cada día más activa e intocable por el Gobierno, se ha declarado en pie de guerra.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.