Cuando todo parecía indicar que Luz silenciosa (México-Francia-Holanda/2007), tercer largometraje del mexicano Carlos Reygadas, ya no llegaría a las salas de Culiacán después de muchos meses de haberse estrenado a nivel nacional y en otros países, hace su justa aparición en la ciudad, aunque solo sea en un cine y en un único horario, por cierto, nada favorable.
La cinta se estrenó en octubre del año pasado en México, pero como siempre, cuando las películas no suenan al centro de la Tierra, a murciélagos que andan por los aires, momias que reviven después de miles de años, no es atractiva para “la gran mayoría”, y los menos tenemos que esperar a que los distribuidores se arriesguen o a que los filmes salgan en DVD.
¿Por qué insisto tanto en Luz silenciosa? Para empezar, porque es de uno de los directores mexicanos que realmente se está atreviendo a hacer algo interesante, que bien puede no gustarle a muchos o pocos pueden entenderlo: su cine no es lo que estamos acostumbrados a ver; sus personajes no cumplen con el prototipo de lo que algunas industrias nos tienen acostumbrados, más bien, son gordos, viejos, feos y por lo general interpretados por actores no profesionales; sus historias son sencillas, pero lo que se puede leer y rescatar en ellas es muy profundo. Además hay que decir que la película ha ganado varios premios internacionales, entre ellos el del Jurado en Cannes.
Reygadas dirigió Japón (2002), acerca de un hombre que se va al campo a preparar su muerte y llega a vivir a la casa de una anciana, quien de alguna manera lo ayuda a recuperar sus ganas de vivir; también dirigió la controversial Batalla en el cielo (2005), sobre un chofer a quien se le muere el niño que secuestró junto con su mujer y ni la ayuda de la hija de su jefe, quien se prostituye por placer, ni la de su esposa, lograran sacarlo del lío en el que se metió. Filmes que pueden verse como un boceto, comparadas con el resultado que obtuvo con la que nos ocupa ahora.
Luz silenciosa se desarrolla una comunidad menonita de Chihuahua, quienes llegaron a México en 1922, tras la Primera Guerra Mundial y viven bajo un sistema de educación propio y una forma de vida muy diferente a la de los mexicanos: algunos no están de acuerdo con la medicina científica, los medios de comunicación, entre otras cosas; se dedican, principalmente, a la elaboración de quesos.
Pese a la fuerza que tiene la religión y, en su cultura, Johan se enamora de la mujer con quien engaña a su esposa y aunque ésta lo sabe, no parece verse muy afectada, tal vez porque las mujeres en este contexto no tienen mucha oportunidad de dar su opinión. Pero eso es solo al principio, porque es tanto su dolor, que muere de un infarto.
Cuando se lleva a cabo el velorio de la esposa de Johan, en donde, desde luego, están sus familiares y sus hijos, se aparece su amante, quien como una forma de reconocer el lugar que ocupaba su contrincante, de la manera más poética, alienta de nuevo su vida.
Indiscutiblemente, en esta historia de amor, los escenarios son impresionantes. Para empezar, estamos en uno de los estados más bellos de la República y la lente de Alexis Zabe hizo un muy buen trabajo.
Definitivamente es una cinta que no debe perderse. Con el espacio que se le dio en Culiacán, es un hecho que ya no la encontrará en la sala de cine, pero no dude en rentarla o comprarla cuando la vea en DVD… bajo su propia responsabilidad, por supuesto.
Santiago Creel Miranda no está confiado porque conoce la cancha que está pisando en su segundo intento por convertirse en el candidato del PAN a la Presidencia de la República.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.
“Como indicios, quiero manifestarles que en la escena (del crimen) se aseguraron diez cascajos (sic) de arma de fuego y siete ojivas, posteriormente en un operativo implementado por la Policía Ministerial fue localizada y asegurada la motocicleta que utilizaron los autores materiales de este hecho criminal para retirarse de ese lugar, la cual cuenta con reporte de robo del 6 de enero de este año, robo que ocurrió en el puerto de Mazatlán”, dijo Marco Antonio Higuera Gómez, procurador general de Justicia del Estado.