Desde que todo es “normal” en Sinaloa, lo anormal crece a pasos agigantados. Pasamos de tener vecinos narcotraficantes a niños drogadictos. Se pasó de ser solo distribuidores de drogas, a consumidores, pero sobre todo a destruir el capital humano del presente y futuro de la sociedad sinaloense.
Mientras los gobiernos federal y estatal se escudan en que Estados Unidos es el principal consumidor de drogas y que mientras ese padrón de conducta continúe, los capos continuarán produciendo y vendiendo drogas, el mercado interno crece a pasos agigantados destruyendo el futuro de la célula básica de la sociedad.
Están destruyendo a los más indefensos, a los niños. El Gobierno del Estado sabe que el problema se está desbordando, que más allá de la matanza a balazos de los bandos contrarios en Sinaloa, se está agudizando el consumo de drogas en los niños de primaria y secundaria, y ni qué decir de los más adultos.
Niños adictos
Pero en el caso particular de los niños sinaloenses entre 9 y 11 años es serio, esos que estudian entre quinto y sexto de primaria, ya que datos del Sector Salud indican que 2.9 por ciento de esta población ha consumido drogas inhaladas; un 2.2 por ciento ha ingerido anfetaminas; 1.7 por ciento tranquilizantes; un 1 por ciento heroína y un 0.6 por ciento cocaína.
Si bien los consumos más grandes son el alcohol y el tabaco, que son su puerta de ingreso a las drogas ilícitas con porcentajes que van del 15.7 al 6.8 por ciento, respectivamente, con el ingreso de la población más indefensa al mundo de las drogas, los capos tienen un mercado interno asegurado porque no se tiene la estructura suficiente ni capaz para tratar este problema.
Los maestros se declaran incapaces para atender esta problemática, ya que en relatorías que han hecho para el programa Sinaloa con Valores así lo manifiestan y piden ayuda especializada, ya que hay niños que hasta los amenazan con mandarlos matar o les dicen que su papá trabaja con tal o cual narco y que se “la va a pagar” la maestra si lo reprueba o dio un regaño.
En un estudio del Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones, SISVEA 2007, se tiene registrado que la edad de inicio en el consumo de drogas es a los 9 años, donde la mayor parte, un 13 por ciento, lo hace con inhalantes; 7.3 por ciento con heroína; 3.6 con cocaína, 3.9 consumiendo cristal, las cuales ya son drogas duras, muy destructivas.
Y claro, los porcentajes se incrementan en la población de 10 a 14 años, donde un 57.1 por ciento de la población que acude a centros de apoyo no gubernamentales, los llevan sus padres por problemas con heroína; 43.3 por ciento por adicción con cristal; 51 por ciento por inhalables; 49 por ciento por problemas con marihuana y 29.8 por ciento por consumo de alcohol.
Dulces venenosos
El problema es tan grave que al rato se va a ver a las autoridades inaugurando centros de atención de niños adictos, porque no va a ser conveniente juntar a los niños y adolescentes con los adultos como lo hacen ver estudios sobre adicciones de la Facultad de Psicología de la UAS o la UNAM que ya están viendo esta situación.
Ya en estudios del SISVEA de 2000 se veía que la droga de inicia en la población de 5 a 14 años de edad en Culiacán, en un 25 por ciento son los inhalables, un 5 por ciento la marihuana y en 1.3 por ciento la cocaína. En este estudio por primera vez se incluyó a niños en rangos menores a los 9 años de edad.
La Quinta Encuesta Nacional de Adicciones de 2008 reveló que en México el consumo experimental de drogas se incrementó. En tan solo 6 años creció 28.9 por ciento al pasar de 3.5 a 4.5 millones de personas, siendo los niños y jóvenes los que se encuentran bajo la mira de las bandas de narcotraficantes.
Adictos crónicos
Pero en la presentación que hizo el secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, dijo que el número de adictos crónicos se incrementó 51 por ciento al pasar de 307 mil personas adictas en 2002 a 465 mil en 2008, y en el Estado de Sinaloa no se había podido aplicar este estudio.
Pero estudios internos de finales de 2008 que tiene el Gobierno del Estado, de despachos de consultoría locales, señalan que el 52.1 por ciento de la población sinaloense considera muy grave el problema de drogadicción y narcomenudeo en Sinaloa y que en particular, el 65.7 por ciento de los estudiantes de secundaria y prepa, considera que este problema ha aumentado en relación al 2007.
Y que en los municipios que más ha aumentado la drogadicción y el narcomenudeo son Salvador Alvarado con 94.9 por ciento; en Mazatlán con 74.4 por ciento; en Ahome con 73.9 por ciento; Culiacán con el 62 por ciento; Navolato con el 60 por ciento y Guasave con el 60 por ciento, y se basan para ubicarlos así en que ven o hay más drogadictos en las calles, colonias y familias.
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.