Hasta Dios parece que se olvida. El hedor, el olvido, el abandono, la negligencia, una tras otra conforman una letanía de largos vituperios, descansando en el sector poniente de Guasave, que se compone de ocho colonias. Ocho colonias que las une el casi extinto dren San Joachín, que está a punto de ser entubado.
Pero lluvias sin precedente aglutinan las aguas que según peritos del Departamento de Hidrometría de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) superaron los 117 milímetros cúbicos de agua en menos de dos horas y, que según sus cifras, estimaron que representa el 40 por ciento de lo que llueve en esta ciudad en todo el año. El saldo fue devastador para once familias, once viviendas de la colonia con el nombre del mismo dren, que fueron evacuadas del lugar.
Ancianos, hombres, mujeres y niños con sus perros, desfilaron junto con sus pertenencias hasta la Escuela Primaria General Vicente Guerrero para exiliarse de la inundación. Pero solo 14 lugareños vencieron su orgullo, aceptando ser albergados dentro de las instalaciones del Cuerpo de Bomberos de Guasave.
» Evidencias de negligencia
Las desgracias nunca llegan solas. Fuera de la inundación y de la pérdida de bienes materiales de los colonos afectados, en la única calle que tiene la colonia del dren, dos camionetas fueron “tragadas” por la tierra debido a una mala compactación de la red de agua potable que hizo la pasada administración en la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guasave (Jumapag).
Según el jefe de colonos, en el 2005 por fin el agua potable llegaba a las colonias que eran consideradas como ranchos. San Joachín era uno de ellos, así que se iniciaron los trabajos de excavación de una manera poco profesional.
Según Primitivo Inzunza Sandoval, el jefe de colonos, “las lluvias pusieron al descubierto que se hizo un mal trabajo de las anteriores autoridades, pues no compactaron bien la tierra y por eso se tragó esos carros, que aunque no generó ninguna desgracia, pudo haber pasado por este descuido”.
» Alerta sanitaria
El alcalde Jesús Burgos regresó inmediatamente de la Reforma, donde acompañaba al gobernador Jesús Aguilar Padilla en una de sus giras, para trasladarse al lugar del desastre ya que algunos medios electrónicos mencionaban un muerto en el lugar, pero esa versión fue aclarada pues el hombre pereció en ese mismo sector (Las Bugambilias) cuando circulaba en su bicicleta y fue alcanzado por una descarga eléctrica de la misma tormenta.
Ya en el lugar de los hechos, acompañado del director de salud, Antonio Morales Montemayor, el alcalde se comprometió a efectuar una labor sanitaria ya que en el mismo San Joachín se reventaron coladeras y registros, al grado de llegar a la mitad de las paredes en los infortunados domicilios.
La amenaza de una posible epidemia sigue latente, hasta no secar el pestilente mar de agua donde antes estaban las casas, y donde hoy abundan ratas muertas, palos, sapos y lodo. Hasta Dios parece que se olvida.
Santiago Creel Miranda no está confiado porque conoce la cancha que está pisando en su segundo intento por convertirse en el candidato del PAN a la Presidencia de la República.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.
“Como indicios, quiero manifestarles que en la escena (del crimen) se aseguraron diez cascajos (sic) de arma de fuego y siete ojivas, posteriormente en un operativo implementado por la Policía Ministerial fue localizada y asegurada la motocicleta que utilizaron los autores materiales de este hecho criminal para retirarse de ese lugar, la cual cuenta con reporte de robo del 6 de enero de este año, robo que ocurrió en el puerto de Mazatlán”, dijo Marco Antonio Higuera Gómez, procurador general de Justicia del Estado.