Cayetano Osuna.MAZATLÁN, 18 de agosto de 2008.- La inteligencia del crimen organizado parece estar superando a la inteligencia policiaca en Mazatlán, porque en sendos enfrentamientos entre policías y malandrines, ocurridos la semana pasada, ya cayeron muertos dos policías federales y un policía municipal.
La ola de violencia que se creía exclusiva de la capital del estado está atracada en el puerto de Mazatlán y amenaza con quedarse en esta ciudad.
Apenas el martes 12 de agosto, en un enfrentamiento con delincuentes, dos policías federales cayeron abatidos a balazos y el viernes 14 de agosto fue acribillado un policía municipal, resultando heridos cuatro más.
Fuentes policiacas no descartan que los dos enfrentamientos estén relacionados entre sí y que éstos hayan sido perpetrados por el mismo grupo criminal que opera en la zona de la refriega.
En conferencia de prensa, el secretario del Ayuntamiento, Miguel Ángel Sánchez Morán y Trinidad Tirado Olvera, director de Seguridad Pública, dieron a conocer el parte informativo sobre los hechos donde murió un policía y cuatro más resultaron heridos.
Los hechos
De acuerdo con el documento, aproximadamente a la 01:30 horas se recibió en radio comunicación C4, que elementos de la partida del Recodo y Escamillas estaban siendo agredidos con disparos de armas de fuego por un grupo de delincuentes, en la carretera que conduce del Recodo al Arenal.
Las unidades policiacas, agrega, al mando del agente Adrián Álvarez Enríquez, se trasladaron por el camino que conduce al poblado del Tecomate de Siqueros y al pasar por el poblado de Miravalles, a 150 metros de terracería se detectó un vehículo a exceso de velocidad descendiendo de una loma.
Dicho vehículo, asegura, era en el que viajaban los delincuentes que habían participado en el enfrentamiento con los agentes de Escamillas y El Recodo.
En el interior del vehículo, los policías observaron sujetos con armas de fuego apuntando hacia fuera y empezaron a dispararles a los agentes, que repelieron el ataque de los agresores.
Los sujetos armados, sostiene, huyeron hacia las Higueras del Conchi, pero en la refriega resultó herido en la cabeza el agente Santiago Miguel Aliar, quien fue trasladado a la clínica del Conchi, donde falleció minutos después.
La unidad Toyota Límite, con placas 586PMB-1 de Baja California Sur, donde viajaban los malandrines, fue abandonada al interior de una piedrera ubicada en la zona del enfrentamiento.
Añade que en el interior del vehículo se encontró una pistola tipo escuadra 9 milímetros y a una persona del sexo masculino sin signos vitales, de aproximadamente 25 años de edad, barba de candado, camisa negra, pelo corto tipo militar, quien había participado en el enfrentamiento.
E igualmente, en otro enfrentamiento con los delincuentes, ocurrido en el entronque camino a la sindicatura El Quelite, resultaron heridos los policías Roberto Carreón Medina, Jesús Quintero Gómez, Andrés Maldonado Fortanel y José Luis Guzmán, mientras los delincuentes se dieron a la fuga probablemente con dirección a Culiacán.
Hasta el cierre de esta edición, el presunto delincuente muerto no había sido identificado, pero en sus pertenencias se encontraron identificaciones a nombre de Fermín Mancinas Guzmán, con domicilio en Rosario, Sinaloa.
Federales caídos
Los hechos arriba mencionados ocurrieron dos días después del pasado martes 12 de agosto, donde en un enfrentamiento sostenido entre policías federales y delincuentes, éstos acribillaron a los oficiales Javier Octavio Quintana Padilla y Rodolfo Tirado Osuna, integrantes de
la Policía Federal, antes conocida como División Caminos y ahora llamada de Proximidad Social.
El enfrentamiento, donde también resultó herido un velador, ocurrió cerca del kilómetro 4 de la carretera Internacional 15, México-Nogales, al norte del ejido El Venadillo, en Mazatlán.
De acuerdo con fuentes extraoficiales, los policías federales no tuvieron la oportunidad de protegerse del ataque en sus nuevas patrullas, porque éstas no están blindadas como las unidades blancas con negra que conducían todavía en el pasado mes marzo.
Ante las exigencias de la clase política para que no se meta en el proceso electoral y para que sí lo haga, el gobernador Mario López Valdez promete públicamente lo que no puede cumplir por la vía de los hechos porque para nadie es un secreto que tiene candidatos, que los apoya y que incluso ya calculó que Josefina Vázquez Mota no logrará repuntar en la carrera presidencial, de ahí su rechazo al espaldarazo público que le pide el PAN.
El narcotraficante sinaloense, Víctor Emilio Cázarez Salazar, fue detenido en la ciudad de Guadalajara el 8 de abril pasado y la policía mexicana —hasta el cierre de la edición el viernes por la noche— lo tiene en custodia.