>>Miedo, inseguridad e incertidumbre en las redacciones.
La violencia provocada por el crimen organizado en México ha generalizado la práctica de la autocensura y un ejercicio periodístico mediocre, de baja calidad, debido a la incertidumbre, vulnerabilidad y temor en que se desenvuelven medios de comunicación y reporteros, afirmó Ricardo Trotti.
El periodista argentino, analista y director de Libertad de Prensa, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), dijo que el narcotráfico se ha encargado en todo el país de propagar el terror y así ganar terreno en cuanto a impunidad y a hacer que las redacciones de los diarios se sientan amenazadas y secuestradas por los capos y sus cárteles.
—¿Cómo está influyendo el narco y la inseguridad en las redacciones y cuáles son los riesgos?
—Creo que el tema de la violencia está surtiendo efectos muy negativos en las redacciones, especialmente si uno toma en cuenta que uno trabaja en una redacción y los periodistas pueden sentirse secuestrados, amenazados o asesinados, y creo que eso lleva un sentimiento de incertidumbre e inseguridad total en la redacción y obviamente es difícil que eso no se traduzca en un periodismo de baja calidad y los narcos lo saben bien.
La propagación del miedo lleva a eso, a que no estemos todos seguros y la vulnerabilidad que se crea donde todos nos sentimos más inseguros. Los problemas de violencia en México han crecido sustancialmente y uno podría leer la historia de los medios y vería ahí el problema del narcotráfico.
Trotti participó recientemente en el curso taller sobre periodismo en condiciones de alto riesgo, realizado en la Ciudad de México los días 19 y 20 de enero, organizado por la fundación Rory Peck y la Sociedad Interamericana de Prensa.
—Usted comentó en su plática que una de las salidas que han tomado los medios y los periodistas es la autocensura, pero esto no es positivo, da la impresión que la autocensura es como abandonar la calle para dejarla en manos de la delincuencia.
—Hay un reto y un desafío muy grande respecto a la autocensura que es un método de autoprotección válido y justificado totalmente, pero creo que debe ser visto en la comunidad periodística como una estrategia de corto alcance y si bajo la justificación de la autocensura los periodistas viven o duermen tranquilos.
Creo que la autocensura es una respuesta a corto plazo y debe haber otras salidas a largo plazo, porque de lo contrario no estaríamos haciendo muy buen periodismo, de crear agenda, investigar, denunciar, desafiar a la comunidad. Lógicamente la autocensura no es un buen camino, puede ser parcial, momentáneo, pero nunca definitivo, de ahí la importancia de que los periodistas y las asociaciones de periodistas estudien formas de combatirla, y una de ellas puede ser la creatividad, decir las cosas buscándole formas diferentes: las consecuencias del narco y no hablar solo de las causas, y como que estamos más enfocados los periodistas en descubrir quiénes son o no narcotraficantes.
La tarea es mucho mayor y más compleja pero menos peligrosa. Ver cuáles son los cuerpos y anticuerpos generados por la sociedad para combatir el narcotráfico… en la autocensura también hay un mensaje escondido de sentirnos superiores a lo que pasa en la sociedad.
—Y los narcos ganan.
—Totalmente, para eso han hecho todo esto, propagando la violencia para crear temor e incertidumbre en la población y el hecho de que al crimen organizado no le gusta para nada aparecer en los medios, la autocensura les da un manto de impunidad mayor.
—¿Entonces la consecuencia es que se ha perdido calidad en el periodismo?
—Obviamente, si se deja de investigar, de informar y de buscar, hay un deterioro en la actividad del oficio de ser periodista y creo que es muy importante no perder de vista el contexto y por ello la autocensura no puede ser que forme parte de la cultura del periodista; estoy viendo lamentablemente que en algunos lados se está adoptando como una forma de ser y el problema es que este hábito se convierta en cultura y va a ser muy difícil después desterrarla cuando ya no haya violencia, y entonces cualquiera va a buscar que los periodistas se autocensuren al mínimo esfuerzo; va a ser muy fácil tener a todos los periodistas callados.
Creo que es un problema que plantea la autocensura en materia de periodismo: si hago no bien periodismo, quiere decir que son mediocre y si soy mediocre en el periodismo, tendré menos credibilidad y si tengo menos credibilidad, cuando denuncio un problema de la comunidad, la propia sociedad no le va a prestar atención, porque ya no confían, entonces la autocensura deviene en una falta de confianza y credibilidad y eso crea un círculo vicioso, un círculo de mediocridad.
—¿Cómo ve esto de que los medios de comunicación están contando los muertos en lugar de contar las historias humanas que hay detrás del fenómeno del narco?
—Eso lo refleja. Creo que los periodistas tenemos la obligación de las dos cosas: informar sobre lo que sucede, como esto de contar los muertos, pero también la obligación de crear una agencia pública sobre el tema de la inseguridad, que haya otros actores que trabajen sobre lo que publican los medios y que estos publican material que tengan cierta ascendencia hacia la sociedad… para que las ciudadanías y el propio Gobierno generen esos anticuerpos.
—¿Qué se puede hacer para evitar riesgos en los periódicos ante la violencia generada por el narco?
—Entrenar a sus propios periodistas, ante una situación violenta así, como cuando un soldado no va a la guerra, no necesita tantos pertrechos y cuando va a la guerra requiere armamento, el periodista está en una situación de violencia y debe haber otros hábitos de seguridad, propia, del medio, para el traslado, credenciales, ropa, vestimenta nueva, medidas de seguridad que se pueden sacar de alguna agencia de seguridad, y también un diálogo interno en las redacciones, para ver qué hacer como grupo, defenderse y que los propios medios y periodistas se acerquen a asociaciones que velen por los intereses de la profesión y que presionen al Gobierno para que haya elementos de seguridad adicional.
Ricardo Trotti es periodista. Especialista en temas de libertad de prensa y ética periodística. Columnista e instructor en temas de libertad de prensa, de expresión y periodismo. Artista plástico. Director de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa.
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.