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Destapa cloacas el Gobierno estatal en su búsqueda ciega por mejorar la seguridad pública
A un año de distancia, la política pública del Gobierno del Estado en materia de seguridad y justicia ha evidenciado carecer de una estrategia clara a partir de sus operaciones policiacas, lo que lejos de dar los resultados esperados ha arrojado conclusiones sobre la crisis policial que padece Sinaloa, destapando cloacas de donde brotan la incapacidad, la inoperancia, la corrupción y el fracaso frente el crimen organizado y la delincuencia común.
De acuerdo con el vicepresidente de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, A.C. (Concaam), Ricardo Beltrán Verduzco, después de doce meses del “gobierno del cambio”, más la larga espera entre la elección y la alternancia, el gobierno de Mario López Valdez no ha encontrado aún la fórmula para cumplir con su promesa de contar con una mejor Policía, la que haga frente a la delincuencia de manera contundente, y al contrario, como le ha ocurrido al Gobierno federal, se ha topado con pared.
Es por eso que a “bote pronto”, en enero del 2011 se le ocurrió la creación de un Grupo Élite que aunque sí ha demostrado que es posible enfrentar a los criminales, lo que más evidenció es que las corporaciones formales, como la Policía Ministerial del Estado, la Policía Estatal Preventiva y las policías municipales, no son capaces de cumplir con su responsabilidad de prevenir, atacar y perseguir el delito, según su competencia.
Después vino el escándalo en un acto que pretendió ser una advertencia para los cuerpos policiacos de todo Sinaloa: el 4 de noviembre de 2011 la Policía Municipal de Ahome fue sometida por la fuerza de seguridad estatal y el Ejército, y de ello derivaron primero 32 detenciones que luego se convertirían en un arraigo inconstitucional a juicio de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. La medida, aunque mantiene apenas a doce policías presos en un penal de máxima seguridad, acusados de tener vínculos con el crimen organizado, solo vino a confirmar la corrupción que impera en los cuerpos policiacos.
El hecho mostró de pasada la desesperación del Estado, que conciente de que la batalla debía darla no solo hacia el exterior contra el crimen organizado, sino al interior con agentes infiltrados o pagados por grupos criminales, usó el poder para dar con algunos policías corruptos dañando la reputación de otros.
“Evidentemente que se trata de palos de ciego, eso es lo que el Gobierno estatal está mostrando: palos de ciego en su desespero por conformar una policía calificada, que dé resultados; no es cierto que exista una estrategia, eso es lo que sucede, actúan conforme se presentan las circunstancias, al paso”, puntualizó Beltrán Verduzco.
Corporación aniquilada
Recientemente, el 4 de enero, una nueva señal vino a exhibir la crisis que en materia policiaca enfrenta Sinaloa: el reconocimiento del alcalde de Navolato, Evelio Plata Inzunza, en el sentido de que el Municipio no podía hacerse cargo de la seguridad de los ciudadanos. Había un gran déficit de agentes porque nadie quería ser policía y además se temía un repunte de la criminalidad al concluir sus operativos en la región el Grupo Élite.
El Cabildo en pleno renunció por unanimidad a esa responsabilidad y se la transfirió, en un hecho inédito, al Gobierno del Estado, para que a través de la Secretaría de Seguridad Pública se hiciera cargo de operar rondines y acciones policiacas de combate al crimen.
El hecho, más allá de las voces a favor y en contra, pusieron al descubierto la práctica aniquilación de toda una corporación, no solo por las bajas de agentes operativos y mandos de distintos niveles, sino por la falta de capacidad y estrategia para brindar seguridad mínima en el municipio cañero.
Al no aceptar el traspaso de una corporación a otra, los pocos policías municipales que quedan en Navolato se manifestaron en el Congreso del Estado pues temen ser despedidos o desplazados sin respetar sus derechos laborales. Fue entonces que quedaron al descubierto otros males, como los bajos salarios que perciben por exponer su vida ante los criminales, la falta de apoyos de los gobiernos, y lo que es peor, el reconocimiento de la mayoría de los policías de que no reúnen las condiciones ni requisitos para permanecer como policías, pues se niegan a ser sometidos al examen de control y confianza argumentando que ya están mermados por lesiones o heridas sufridas en el cumplimiento del deber.
“Sin duda fue una decisión apresurada a nuestro juicio, a vote pronto, porque no se tomó en cuenta a nadie”, dijo el diputado Miguel Calderón Quevedo, presidente de la Comisión de Seguridad del Congreso del Estado.
Toparse con pared
A todas estas acciones, que parecen surgir de eventualidades y no de un plan o estrategia que permita cumplir con la promesa reiterada del gobernador Mario López Valdez, de hacer de la de Sinaloa la mejor Policía, no solo en calidad operativa, sino en ser la mejor pagada, se suman una serie de acciones que a decir de Beltrán Verduzco son salidas al paso, una clara muestra de que no se tiene bien definido lo que se quiere hacer. De ahí el fracaso en la lucha anticrimen.
—¿Qué es lo que miras en todo esto, cómo está la estrategia policiaca en Sinaloa?
—Tenemos una Policía Ministerial inoperante, infuncional, prácticamente no existía, desaparecieron las bases en destacamentos y dejaron a la deriva la investigación y ejecución de órdenes de aprehensión. Prácticamente la desmantelaron. Estábamos a merced de la defensa que nos pudieran haber hecho las policías municipales, que son las que nunca han dejado de funcionar. El caso de la de Navolato brotó a causa de la ola que se vino, después del operativo Culiacán-Navolato, se vino una crisis enorme y seria porque nadie quería ser policía, porque los estaban matando. Ese fue un acto honesto del alcalde.
—¿Hay en esto una planeación evidente?
—No. Esto no está planeado, esto es resultado del propio brote, ha ido rebotando, en Angostura, Escuinapa, el mismo problema, en Rosario, Salvador Alvarado, son situaciones que se están dando precisamente porque la autoridad al crear esos grupos, el Grupo Élite, dotar a la (Policía) Preventiva de nuevos elementos y otro tipo de policías, quisieron entrarle solos a este fenómeno que ha sido incontenible a nivel federal y le sucedió lo mismo que a la Federación: se han topado con pared.
Para el jurista y también regidor del Ayuntamiento de Guasave, no quiere reconocer el gobernador del estado que no se puede con las corporaciones locales y estatales contener este fenómeno de violencia que ha rebasado todos los límites: “Por eso le estamos exigiendo que haga el llamado a la autoridad federal para que vengan y hagan su parte, hemos reclamado mucho y el gobernador insiste que el problema es de los sinaloenses y que solamente los sinaloenses lo podemos resolver y no es cierto, porque hay un principio fundamental: porque vivimos en una Republica y esta está constituida en estados y municipios, somos parte de una entidad federativa, y por lo tanto es responsabilidad conjunta y por eso se creó una Ley de Coordinación, para eso existe el Consejo Nacional de Seguridad publica, para eso existe un Código Penal Federal, de Procedimientos Federales, una Constitución General y las de los estados, entonces, como entidad federativa, obviamente el Gobierno federal tiene que asumir la parte que le corresponde en Sinaloa, y no decir, cada entidad federativa va a resolver sus propios asuntos, no, ¿entonces todos los delitos van a ser del orden común no va haber del orden federal?, entonces creo que al gobernador le hace falta asesoramiento, le falta que asuma su papel como estadista y realmente diga: bueno, este es un asunto conjunto y tenemos que entrarle de manera conjunta, llámese PGR, PFP, para que vengan a Sinaloa”.
—En específico, ¿hay un plan o no en torno a la seguridad, o son “patadas de ahogado”, a lo que va saliendo?
—Es lo que va brotando…
—Y el aumento salarial a policías, ¿cómo ves eso?
—Es mediático, es una expresión mediática del gobernador, por la situación tan complicada que existe ahorita, porque se ha complicado tiene que salir al quite con esa situación que ya se anunció desde el año pasado.
En este contexto de mejora salarial a los policías de Sinaloa, el gobernador Malova dijo a reporteros que cubren la fuente que en gran medida el aumento salarial servirá para mejorar la actitud del policía, aunque diversas voces de representantes de colegios de abogados consideran que el dinero por sí solo no garantiza una mejor seguridad para los sinaloenses, y eso tampoco hará que las policías sean las mejores del país.
Cabe recordar que el 25 de junio del 2011, durante el festejo por el Día del Policía en Culiacán, el gobernador dijo en su mensaje que no concluirá su sexenio sin antes haber logrado crear la mejor policía del país, la mejor pagada y capacitada y la que brinde los mejores resultados.
El sexenio se consume. Las policías están en crisis.
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