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José A. Ríos Rojo “Heberto y el Petróleo” es el título de un libro del Ing. Heberto Castillo Martínez, publicado por la editorial Proceso. Está integrado por una selección de artículos sobre energéticos publicados en la revista semanal Proceso. En este libro se describe la entrevista que tuvieron el 5 de septiembre de 1977 el Ing. Heberto Castillo, presidente del Partido Mexicano de los Trabajadores y el director de PEMEX, el Ing. Jorge Díaz Serrano y cinco de sus técnicos. Este es un breve relato de dicha entrevista, que nos puede servir para darnos cuenta del pensamiento de los funcionarios del Gobierno de esos años: Heberto Castillo: Les dije también, que estaban, que estaban tratando de vender el petróleo y el gas como combustible. Les hice ver que era un error. Díaz Serrano: ¿Por qué? HC: Expliqué que los 12 dólares por barril era el precio del petróleo crudo y que el precio que proponían para el gas de 2.65 dólares era en cuanto a su valor térmico comparado con el petróleo. Insistí que por ello afirmo que el petróleo y el gas lo venden como combustible. Les dije que en la petroquímica valdría 10 veces más. Díaz Serrano adujo que no había recursos para crear infraestructura necesaria para desarrollar la petroquímica. Anunció que la producción en esa rama se incrementaría tres veces durante este sexenio. HC: Le dije al ingeniero Díaz Serrano que no era apropiado estar sacando gas de pozos secos para quemarlo. Le demostré, con cifras de PEMEX, que casi 50 por ciento del gas que se quema provenía de pozos secos. DS: Pero si los estamos tapando, ingeniero. HC: ¿Entonces por qué no dejan el petróleo y el gas bajo la tierra? DS: El petróleo es como los tomates o la piña: o se consumen o se venden. HC: Yo no sé si ustedes piensan que el petróleo, como los tomates o la piña, se pudre. Yo no sé mucho de petróleo, lo que sé es que no se pudre. ¿Sería conveniente, por otro lado, embarcar tomate, plátano o piña mexicanos para entregarlo a Estados Unidos sin antes fijar precio? ¿Eso se hace con el gas actualmente? DS: Ingeniero, no crea usted que estamos entregando nada. ¡No sabe usted qué pleito tenemos con Estados Unidos por el precio! HC: Fue entonces cuando escuché una vez más la tesis de que México debe aprovechar la coyuntura de fuerza. Estados Unidos necesita petróleo y gas, nosotros lo tenemos, dijeron. Explicaron que hay una posición de fuerza, les dije, la de Estados Unidos. México depende económicamente de ellos. Les repliqué que ahora nuestro comercio depende en 70 por ciento y que si le vendemos tanto petróleo y gas, nuestra dependencia aumentaría a 86 por ciento. Pregunté: ¿Cómo podemos estar en una situación de fuerza así? HC: Allí supe que el ingeniero César O. Baptista, secretario de la Comisión Nacional de Energéticos, es también asesor de la Dirección General de PEMEX. Baptista, que se encontraba presente, me replicó: CB: No ingeniero Castillo, la dependencia sería en último caso de Estados Unidos a México y no al revés. A casi 31 años de haberse realizado la entrevista entre el Ing. Heberto Castillo y el Ing. Díaz Serrano, en este lapso nos podemos dar cuenta quién tenía la razón: ¿Heberto o Díaz Serrano? Para nuestra desgracia México es un país más endeudado con EUA y su comercio es más dependiente con este país que hace 31 años. Venderle petróleo crudo a EUA no nos sacó de la pobreza, a pesar de las buenas intensiones del presidente José López Portillo. Lo lamentable es que los gobiernos panistas, tanto de Vicente Fox como de Felipe Calderón, continúan con la misma política petrolera de López Portillo, seguir haciendo de México un país exportador de petróleo crudo. Su mente y su interés están en resolver el problema de energéticos de EUA, no el de México. Después de 30 años, el gobierno panista sigue usando el argumento de Díaz Serrano de que no hay dinero para crear refinerías. El gas se continúa quemando en la atmósfera como en la década de los setentas. En la década de los setentas del siglo pasado, hicieron buenos negocios el director de PEMEX, Ing. Díaz Serrano, con su socio comercial, el ex director de la CIA, George Bush, quien después sería presidente de los EUA. Hoy esa práctica continúa, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, accionista de la empresa Repsol, utiliza su puesto de funcionario de Gobierno para hacer negocio con PEMEX. No hay distinción entre el PRI y el PAN. Primero son los negocios. La pretensión de Felipe Calderón y su partido de privatizar PEMEX tenemos que detenerla; miles de sinaloenses nos estamos preparando para organizar la consulta popular en Sinaloa el día 24 de agosto. Estamos a tiempo para seguir siendo República y no colonia. |