>>Como siempre, la PGJE no tiene datos sobre matanza en Sinaloa
Primero la Procuraduría General de Justicia del Estado no contabilizó los cinco muertos que la víspera de Navidad amanecieron regados en el monte de Sinaloa municipio, tierras arriba y en los límites con el estado de Chihuahua, y ahora no tiene ni idea de lo que pasó, mucho menos cuenta con datos de los responsables.
Alfonso Acuña Delgado, director de Averiguaciones Previas de la zona norte, reconoció que no hay en la averiguación previa que se inició ningún dato que sirva para esclarecer los hechos.
Y es que la PGJE trata de al menos saber lo que pasó la madrugada del 25 de diciembre cuando en el monte cercano a La Joya de los Martínez aparecieron masacrados a tiros los cuerpos de quienes se identificaron como César Félix Bojórquez, Felipe Pérez Ruiz, Sergio Germán García, Emiliano Galaviz Báez y Luis Ariel Lara Cuevas, pero no tiene informantes y de los que se han acercado no aportan datos concretos sobre los hechos.
Los heridos, Baltasar Galaviz Báez, Heliodoro Pérez Ruiz y David Salomón Bojórquez, tampoco aportan grandes cosas para conocer los hechos.
La ineptitud de los funcionarios de la PGJE es más que evidente y el director de Averiguaciones Previas, Alfonso Acuña Delgado, es la versión extrema pues cuatro días después de los sangrientos acontecimientos ignora por completo lo ocurrido.
–¿Ya saben lo que pasó?
–Pues sabemos que un enfrentamiento… por los resultados, con cinco muerto y tres heridos.
–¿Quién contra quién?
–No lo sabemos. No tenemos esos datos.
–¿Alguien defendía algo o alguien pretendía arrebatar algo a otros?
–No lo sabemos.
–¿De qué bando son los muertos?
–No lo sabemos.
–¿De qué bando son los heridos?
–No lo sabemos.
–Las víctimas, ¿de qué bando son?
–No lo sabemos.
–¿Presumen ustedes un ajuste entre bandas de gavilleros o entre narcos?
–No sabemos eso.
–La región en donde ocurrió la masacre, ¿era violenta?
–No tenemos esos informes. Al menos en nuestros expedientes no hay casos de despojos o atracos y si ocurren no lo sabemos.
–Entonces, ¿qué tienen?
–Nada. No sabemos qué pasó, quién contra quién y porqué.
–¿Usted cree que sea por la disputa de cultivos de droga, de mota?
–No tengo esos datos, pero, mmm, je je je, eso es lo que se dice. Pero en la averiguación no hay nada.
–Se menciona a uno de apodo el Zambo como el que inició los hechos, ¿ustedes tienen esos datos?
–¿Quién?, el Zambo, no tenemos nada de eso. Je je je je, para nosotros, mmm… solo lo que obra en la averiguación existe.
–Bueno, entonces ¿qué es lo que tienen?
–Nada. No tenemos nada.
Después de los acontecimientos sangrientos, la Policía Federal Preventiva, el Ejército y la diezmada Policía Ministerial del Estado, realizaron un operativo en busca de unos malhechores y asesinos desconocidos.
En una siembra de mariguana, la PFP atrapó a Loreto Moreno Bernal, de 40 años de edad y residente de El Zapote de los Torres, Sinaloa. Considerado presuntamente como un delincuente peligroso y con nexos con los autores de la masacre, la PFP fortificó las instalaciones de la PGR a donde turnaron al detenido. En otro operativo paralelo, la Policía Ministerial del Estado detectó abandonados otros dos cuernos.
El Ejército mantiene ahora el control del área descontrolada.
Indignación, más que alarma, es lo que causa el ataque que un grupo armado realizó contra las instalaciones del diario Noroeste la madrugada del mismo día en que el presidente Felipe Calderón le hizo llegar al Congreso de la Unión su cuarto informe, que más bien tendría que ser una exclamación de perdón por los daños ocasionados a los mexicanos.
Después de que estalló la guerra en el corazón del cártel de Sinaloa, en el 2008, toda la entidad se convirtió en un campo de batalla entre las organizaciones criminales.
La Selección Mexicana de Futbol cayó esta noche de sábado en el Estadio Omnilife de Guadalajara, Jalisco, con marcador de 1-2 ante su similar de Ecuador.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.