Advertisement
Wall-E PDF Imprimir E-Mail
Lunes 28 de julio de 2008

 

Iván Páez. CULIACÁN, 28 de julio de 2008.- Desde Toy Story, Pixar llamó la atención por el tipo de animación que utilizó para esa película, y de ahí en adelante, las productoras se preocuparon por superarse en cada cinta que hacían, es por eso que hace tres semanas le dijera que la animación, a estas alturas, ya sorprende a muy pocos.

La mancuerna (aunque con condiciones diferentes a las de antes de su primer divorcio) Disney- Pixar trae a las pantallas la tan mencionada, esperada, enjuiciada y criticada Wall-E (Estados Unidos/2008), la historia de un robot, único habitante en la tierra.

El mundo se encuentra, prácticamente, solo, los únicos habitantes son Wall-E, programado para limpiar la basura, y su mascota, una cucaracha. Los humanos están en otro planeta, porque en el suyo no podía vivirse más, debido al exceso de contaminación.

La responsabilidad del pequeño robot, con ojos que asemejan unos binoculares, es “despertarse” todas las mañanas para hacer los pequeños bultos de basura, que acomodará uno arriba del otro, hasta hacerlos parecer rascacielos de Nueva York.

Al terminar su jornada, llega a su casa, la cual está llena de objetos que recolecta de la basura: refacciones, lámparas, focos navideños, televisores, videocaseteras, y hasta el musical Hello, Dolly (1969), que no se cansa de mirar.

Con intenciones de buscar alguna señal que le indique que la tierra puede ser habitada de nuevo por los humanos, la robot EVE llega a éste planeta con un aspecto impecable, que contrasta completamente con el de Wall-E, por lo que éste queda perdidamente enamorado de ella.

Una vez que EVE encuentra lo que buscaba, abandona la tierra sin importarle Wall-E, pero éste no perderá la oportunidad de colgarse de la nave que transporta a su chica, y seguirla hasta su destino, que es una base donde se encuentran los humanos, a quienes no les cuesta ningún trabajo realizar cualquier tarea (ni siquiera caminar, por eso están tan regordetes), pues viven con lo último en tecnología.

Llegará el momento de que, tanto Wall-E como los humanos, tengan que regresar a su planeta, aunque no precisamente éstos estén preparados para hacerlo.

Le decía de las críticas y juicios  a la película, y es que se ha dicho que Wall-E es idéntico a Johnny 5, protagonista de Corto circuito (1986), de John Badham. Realmente desconozco este filme, lo cierto es que si a esas vamos, la cinta que nos ocupa ahora tiene referencias también a 2001, Odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick, lo cual no necesariamente es negativo, porque puede verse, incluso, como un homenaje.

Ya le decía también de la animación, que es, desde luego, impresionante, impecable, desde el diseño de los robots (Wall-E, más “clásico”, y el de EVE más moderno, supuestamente basado en el Ipod), el deterioro de la ciudad, y la base donde se encuentran los humanos, pero algo realmente interesante de la cinta son los primeros 20/30 minutos donde no se menciona una palabra y que transmiten efectivamente la soledad en la que vive el pequeño robot.

Antes de ver Kung Fu Panda, una amiga me recomendó que lo hiciera acompañado de un niño: “Le dan una lectura diferente a la película; mi hijo me decía cada cosa, que nunca se me hubiera ocurrido”, me dijo. Pero no hice caso de su sugerencia. El día que vi Wall-E no fui con ningún niño, pero tenía decenas a mi alrededor, y me llamó la atención que en el momento en que el robot no respondía a los llamados de EVE, una niña rompe en llanto pensando que estaría muerto, y nada podía consolarla, algo que definitivamente jamás hubiera hecho. En fin, no deje de verla… bajo su propia responsabilidad, por supuesto.

Comentarios
Añadir nuevoBuscar
Escribir comentario
Nombre:
Tí­tulo:

Powered by JoomlaCommentCopyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved.Homepage: http://cavo.co.nr/

 
< Anterior   Siguiente >