Javier Valdez. CULIACÁN, 25 de julio.- Tres personas han sido ultimadas a balazos en el municipio de Culiacán durante las últimas horas, entre ellos un agente de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de Culiacán y una persona cuyos apellidos, Beltrán Leyva, coinciden con los del grupo criminal que mantiene fuertes pugnas con la organización de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo.
En las cercanías de la comunidad de Bellavista, al poniente de esta cabecera municipal, fue encontrado el cadáver del agente Pablo Aispuro Ramírez, quien había sido “levantado” (secuestro sin intención de rescate) este jueves, en Culiacán; sobre el cuerpo había un sombrero de charro y una cobija, además del mensaje “soy charro y mochomero, por eso estoy sombreando”, en aparente alusión a Alfredo Beltrán Leyva, El mochomo, detenido en enero pasado por efectivos militares, en Culiacán.
Durante la madrugada, desconocidos atacaron a balazos a Yuval Avilés Acota y Abel Beltrán Leyva, quienes iban en un automóvil Pontiac gris, placas VJJ-2120, en la colonia Buenos Aires; Avilés murió en el lugar y Beltrán fue trasladado a un hospital local, donde perdió la vida horas después.
Las autoridades locales, incluidas las del operativo Culiacán-Navolato, no han informado si Abel Beltrán es pariente de los hermanos Betlrán Leyva, uno de los grupos criminales que se desprendió del Cartel de Sinaloa y que mantiene una fuerte guerra contra Guzmán Loera.
En Guasave, un grupo de pistoleros atentó a balazos contra Jaime Valdez Abitia, director operativo de la Policía Municipal, quien resultó ileso; los agresores, quienes no fueron localizados, lograron impactar la camioneta blanca, modelo 2008, en que iba el jefe policiaco.
Guasave.- “Uta madre, los sicarios”, dijo en voz baja aquel escuálido joven a su esposa cuando ambos aguardaban a la entrada del Hospital General de esta ciudad a que una de sus familiares sanara.
Hay quienes afirman que con estas muertes se estaría inaugurando una nueva forma de matar, ¿usted qué opina? —le preguntó Ríodoce al director del penal de Mazatlán, Joaquín Melquíades Cervantes Gutiérrez, el pasado 25 de enero.