Los hombres armados llegaron con el herido hasta la base de la Cruz Roja de aquella sindicatura. Encañonaron a los tres paramédicos: “Ustedes se lo llevan a donde digamos sin reportar por el radio”, les increpó uno de ellos.
Hechos que se engarzan, nombres, atentados contra comandantes, un ex subsecretario de Gobierno bajo arraigo, un ex director de la Dirección de Servicio de Protección (DSP) que sale a la palestra en pleno proceso electoral y el asesinato del director de la DSP.
En las cifras ocultas de la violencia en México, los niños que han caído en medio del fuego cruzado entre bandas del crimen organizado significan la más infame de todas las historias que puedan contarse de la guerra que a diario y en todas partes libran entre sí, o contra el Gobierno, los narcotraficantes y sus sicarios.